Las ambiguas promesas de retirada de Mas

Artur Mas lleva desde antes de las elecciones de 2012 anunciando una próxima retirada. Y nunca ha mentido hasta ahora en sus promesas. Pero sí se ha acogido a la literalidad de sus palabras, generalmente interpretadas en el sentido de una marcha inminente.

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El presidente de la Generalitat y de CDC, Artur Mas, en el pleno del Parlament de este miércoles
Carles Bellsolà
Domingo, 12.07.2015 23:49

CDC está intentando colocar a Artur Mas en una lista unitaria independentista sin políticos en activo con el argumento de que no piensa presentarse a una nueva reelección tras el 27S. Pero lo cierto es que Mas lleva prometiendo que se retira desde 2012. Siempre con la suficiente ambigüedad como para dejarse una puerta abierta para poder seguir en unos nuevos comicios.

"Les anuncio que, una vez Cataluña haya conseguido los objetivos nacionales que el pueblo catalán decida, yo no me volveré a presentar a unas elecciones a la Presidencia de la Generalitat. Y espero, deseo y confío que estos objetivos se consigan en la próxima legislatura".

Así habló Mas en el debate de política general de septiembre de 2012, justo después de convocar elecciones anticipadas tras solo dos años de su primer mandato. Mas resolvió convocar elecciones tras subirse al carro del movimiento independentista, que había demostrado su fuerza en la multitudinaria manifestación de la Diada pocos días antes. Y lo hizo para pedir una "fuerza especial" --es decir, una mayoría amplia-- para "encarar el proceso de autodeterminación".

Y fue precisamente ante las suspicacias de que todo fuera una maniobra electoralista que Mas anunció su futura renuncia.

"Si en las próximas semanas tengo que reclamar esta fuerza especial, no quiero que nadie pueda pensar que la pido a mayor gloria mía o mayor conveniencia de CiU", añadió Mas ese día en el Parlament. "Prefiero que desde el primer momento las reglas del juego sean claras, limpias y transparentes", proclamó.

En abril anuncia que sigue

Se consideraba entonces que el proyecto independentista tendría suficiente con una legislatura, durante la cual se celebraría una consulta sobre la secesión, para obtener sus objetivos. Por lo que el anuncio de Mas fue interpretado de forma generalizada como que no volvería a ser candidato de CiU. Pocos meses después, en abril de 2013, Mas se encargó de precisar.

"No dije que me retiraría en las próximas elecciones, sino que lo haría una vez esté concluido el proceso de derecho a decidir", señaló entonces. "Y dije y escribí que me gustaría que esto ocurriera en esta legislatura", precisó. 

Mas también señaló entonces que optaría a la reelección fuera cual fuera el resultado de la consulta que preparaba el entorno soberanista, y que acabó celebrándose en noviembre de 2014.

Nueva promesa tras el 9N

Olvidada la retirada para los siguientes comicios, Mas volvió a hacer una promesa similar, ya dirigida a una nueva legislatura. En noviembre de 2014, tras la consulta del 9N, Mas presentó su primera propuesta de lista única independentista. Debía ser "transversal", formada por personalidades "de la sociedad civil", y al margen de los partidos. Hasta el punto de que los miembros de esta candidatura se deberían comprometer a no volverse a presentar en posteriores comicios. Incluyéndole a él, que dejó claro que, de formarse esta lista, no volvería a optar a la reelección.

También en esta ocasión se interpretó que los próximos comicios --los del 27S-- serían los últimos de Mas. Y él y su partido potencian esta idea. Por eso lo intentan presentar como político "no en activo" para la lista sin políticos activos que se está debatiendo estos días. Pero, en rigor, Mas solo aseguró que no volvería a presentarse si cuajaba su proyecto de candidatura.

Los privilegios como ex 'president', revocables

Se produzca cuando se produzca su retirada política, y si no consiguiera un cargo de prestigio razonable en la empresa privada, a Mas le quedaría la oficina --y el sueldo-- previsto para los ex presidentes de la Generalitat.

Pero estas prerrogativas son revocables desde junio de este mismo año. El Parlament puede retirarlas por mayoría de dos tercios del pleno. La propuesta de revocación pueden presentarla dos grupos parlamentarios o una quinta parte de los diputados. Y se incluirá obligatoriamente en el orden del día del pleno en caso de condena penal firme para un ex presidente de la Generalidad.

También se comprometió sobre la secretaría general de CDC

Mas ya había protagonizado una promesa de retirada literal, pero interpretable, en 2008. Entonces anunció que no optaría a la reelección como secretario general de CDC, sin que esto significara que dejara de optar a liderar el partido en las elecciones. "Creo en el relevo de las personas", explicó entonces. Alguien pudo entender que dejaría de figurar en el aparato del partido. 

Y cumplió su palabra. En el congreso de 2012 ya no optó a ser de nuevo secretario general de CDC. En lugar de eso, fue elegido presidente del partido. 

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