Elecciones del 27S

Mas, a la prensa: "Nos tenéis que ayudar"

A pesar de que Romeva asegura que "vamos a por todas" y que "esto van en serio", el acto de presentación de la candidatura conjunta de CDC y ERC para el 27S -que se denominará 'Junts pel sí'- se caracteriza por la falta de épica y entusiasmo.

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Artur Mas, Raül Romeva, Carme Forcadell, Muriel Casals y Oriol Junqueras, durante la presentación de la candidatura conjunta de CDC y ERC de cara a las elecciones del 27S
Alejandro Tercero
Lunes, 20.07.2015 23:05

“Nos tenéis que ayudar”. Estas son las palabras que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha dirigido a un conocido periodista –independentista hasta el tuétano, para más detalles- instantes después de finalizar el acto de presentación del acuerdo de coalición con ERC de cara al 27S.

Detrás de las cámaras, el rostro y el tono de las palabras de Mas delatan la inseguridad que embarga al líder que supuestamente ha de llevar a Cataluña a la “libertad” en 18 meses, tras 300 años de supuestos “agravios”. Una inseguridad que, como señalan sus socios de UDC, hacen temer que esta aventura se trata en realidad de un “viaje a la nada”.

Un acto sin épica ni entusiasmo

De hecho, el acto no ha tenido la épica ni el entusiasmo que se le supone a una “hoja de ruta” de esta relevancia. Por el escenario preparado para la ocasión en la terraza del Museo de Historia de Cataluña –el mismo que hace unos años homenajeó a la estelada con motivo del centenario de su creación- han desfilado los cinco primeros nombres de la candidatura conjunta independentista de CDC y ERC. Y lo han hecho en el orden inverso al que ocuparán en la lista. Así, el líder de ERC, Oriol Junqueras, ha quedado relegado a un simple telonero de la ceremonia; toda una metáfora sobre quién ha ganado y quién ha perdido en el pacto firmado con Mas.

Tras los dos dirigentes políticos, han intervenido Muriel Casals (presidenta de Òmnium Cultural), Carme Forcadell (ex presidenta de la ANC) y la nueva estrella del independentismo, el ex dirigente de ICV Raül Romeva.

"Vamos a por todas. Esto va en serio"

Romeva ha sido el encargado de revelar el nombre elegido para la candidatura conjunta: “Junts pel sí” (Juntos por el sí). Y ha tratado de elevar el tono de los discursos, aunque si mucho éxito. Todavía se notan sus largos años en la burocratizada Bruselas. Mucho tendrán que trabajar sus asesores de comunicación en las próximas semanas.

“Vamos a por todas. Esto va en serio”, ha prometido ante un público formado por un centenar de políticos y personalidades del ámbito independentista. Un público que, por la forma en que ha respondido, demuestra que se siente más cómodo en restaurantes de lujo que en mítines políticos de barrio.

Priorizar la cuestión social para competir con Podemos

En realidad, la apuesta por Romeva va de eso: intentar vender que la lista de Mas –pese a los recortes aplicados en los últimos cinco años- tiene las cuestiones sociales entre sus prioridades, y evitar la fuga de votos hacia Podemos y sus socios.

En este sentido, Romeva ha asegurado que el Gobierno que salga tras el 27S, en caso de que gane la lista de Mas, activará una “carpeta social” con todo tipo de medidas sociales, que van desde las ayudas a los que no puedan pagar las hipotecas, hasta la implantación de una renta mínima garantizada, pasando por acciones para combatir los problemas de extrema pobreza.

Tras el 27S, el Parlament proclamará "el inicio del proceso de independencia"

Sobre la “hoja de ruta” independentista, Romeva ha confirmado lo que ya se conocía. Tras el 27S, si hay una mayoría secesionista, el Parlament proclamará el “inicio del proceso de independencia”. Este proceso incluirá la preparación de las “estructuras de Estado”, la elaboración de una Constitución y la promulgación de una “ley de transitoriedad”. Será entonces cuando se proclame la independencia, se celebren unas elecciones constituyentes y se produzca la “desconexión”.

En ese punto, Romeva se ha desmelenado y, en actitud desafiante, ha asegurado que, si al Estado se le ocurriese “bloquear” algún punto del proceso, también proclamarán la independencia. Sobre cómo hacerla efectiva –la independencia, no la proclamación- no ha dado detalles.

La mayoría de los consejeros, presentes

En la primera fila del público estaban Jordi Sànchez (ANC), Josep Rull (CDC), Núria de Gispert (DC), Marta Rovira (ERC), Quim Torra (Borne Centro Cultural), Carles Puigdemont (AMI), Toni Comín y Eduardo Reyes (Súmate). Este último, una vez finalizado el acto, se ha animado y se ha marcado unos pasos flamencos en el escenario. Y no es de extrañar su alegría, suena como número seis de la lista.

También se ha podido ver en los primeros sitios a la mayoría de los consejeros, como Neus Munté, Francesc Homs, Andreu Mas-Colell, Santi Vila, Irene Rigau, Ferran Mascarell y Meritxell Borràs, Y no han faltado Antoni Castellà (DC), Ramon Tremosa (CDC), Anna Simó (ERC), Joan Rigol (DC), Sergi Sabrià (ERC), Jordi Turull (CDC), Marina Geli (MES), Oriol Amorós (ERC), Josep Andreu (ERC), Xavier Trias (CDC), Esther Capella (ERC), Joaquim Forn (CDC), Roger Albinyana (CDC), Víctor Terradellas (CDC), Lluís Corominas (CDC), Liz Castro (ANC), Santiago Vidal, Patrícia Gabancho y Pere Aragonès (ERC), entre otros.

Ni una palabra en castellano

En un momento de la intervención, Romeva ha lanzado unas palabras en aranés para demostrar que el “proceso” independentista es inclusivo con el pueblo del Valle de Arán.

Sin embargo, ninguno de los cinco líderes independentistas han pronunciado ni una sola palabra en español, de lo que se deduce que los castellanohablantes seguirían siendo ciudadanos de segunda en la idílica República catalana que pretenden construir.

La bandera de España en el horizonte

Cabe destacar que la estelada ha sido la gran ausente del acto, tanto entre el público como en el escenario, donde solo había presentes una bandera de Cataluña y una de la Unión Europea.

Eso sí, la elección del lugar no puede considerarse como un gran acierto de los organizadores. Durante todo el acto, a espaldas de los cinco candidatos, se podía ver la gran bandera de España que luce en el edificio de la Capitanía General del Ejército. Una bandera que, según los planes de Mas y Junqueras, dentro de 18 meses ya no ondeará en ese lugar. Veremos.

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