Revista de prensa

Paseo de Godó y Fainé, y Mas que sigue sin lista

Colau pretende quitarle cuatro millones de euros a La Vanguardia, que la trata, sin embargo, con ecuanimidad. Escisión en Podemos, ya salieron los 'troskos'.

13 min
Pablo Planas
Viernes, 10.07.2015 12:49

Andaban casi del brazo Javier Godó e Isidre Fainé. El calor de las siete de la tarde no hacía mella en su impecable aspecto de patricios de la ciudad prodigiosa de Mendoza. Salían de la Casa Macaya y enfilaban el paseo de San Juan en dirección a la montaña. ¿Qué asuntos se podrían traer entre manos? El equipo de esta revista de prensa trató de hacer un seguimiento discreto, pero no se enteró de nada de la conversación. Algo creyeron oír sobre Colau y tal, pero el conde aún no se ha reunido, que se sepa, con la alcaldesa. Al parecer, Colau le quiere quitar cuatro millones de euros a La Vanguardia, que cometió la osadía de no invitar a la entonces candidata a sus cuchipandas con la sociedad civil.

En cualquier caso, la arremetida de Colau no quedará sin respuesta, aunque aún es de nivel bajo, fuegos florales, de distracción, un par de tortas por aquí y una velada crítica por allá. Hoy, por ejemplo, le dan un sutil toque en la sección "Creemos que": "El éxito de las izquierdas alternativas en Madrid y Barcelona en las elecciones municipales ha reforzado una línea de sintonía entre las nuevas alcaldesas, Manuela Carmena y Ada Colau, respectivamente. Ambas comparten ideario político en muchos aspectos, aunque ayer se puso de manifiesto una diferencia muy significativa. Mientras el gobierno municipal de Barcelona ha decretado una suspensión temporal en la concesión de licencias para todo tipo de alojamiento turístico, la alcaldesa de Madrid no está dispuesta a seguir ese camino. 'De moratoria, nada; de turismo, todo', proclamó ayer Carmena en una inequívoca demostración de que el Ayuntamiento de la capital de España no piensa poner dificultades a una actividad que crea miles de puestos de trabajo".

Ya que estamos con La Vanguardia debajo del brazo, las maniobras de Mas, al que ya comparamos con Mike, el pollo sin cabeza que vivió durante un año, dejan al personal boquiabierto, estupefacto, a punto de enchegar al presidente ahí precisamente. Había convocado una reunión para hoy con todos los "actores" del casting proceso, pero se le ha rebotado su colegui David Fernàndez, que le ha pasado la reunión al lunes. Las evoluciones de Mas Mike las abordan Josep Gisbert y Àlex Tort: "No es la cuadratura del círculo, pero se le asemeja. Artur Mas aspira a desatascar el formato de la lista soberanista unitaria para el 27-S, que la mayoría de actores del bloque independentista preferiría que no tuviera políticos, sin renunciar a formar parte de ella. Y con este propósito, por mucho que parezca un contrasentido, convocará a los partidos ­CDC, ERC y la CUP­ y a las entidades ­Assemblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural y Associació de Municipis per a la Independència (AMI)­ a una reunión en el Palau de la Generalitat la semana que viene para intentar clarificar las posiciones. Si bien la cita en el Palau se preveía para hoy, finalmente se ha optado por convocarla para la próxima semana dado que no estaba asegurada la asistencia de todos los citados. El diputado de la CUP David Fernàndez debía asistir a una asamblea de su formación en Castellón. Y el líder de ERC, Oriol Junqueras, llegará justamente hoy de su viaje a Argentina y Uruguay. Además de a Fernàndez y Junqueras, el president convocará a Josep Rull (CDC), Jordi Sànchez (ANC) ­que se estrenará en este tipo de reuniones­, Muriel Casals (Òmnium Cultural) y Josep Maria Vila d'Abadal (AMI). El reto no es fácil, porque la presencia del actual president y su papel en una hipotética candidatura única del soberanismo ha sido siempre, en realidad, el escollo que ha impedido el acuerdo entre CDC y ERC. Y, salvo algún giro de última hora, todo indica que lo continúa siendo, porque CDC no renuncia a que su líder se integre en la lista de la sociedad civil, aunque no la encabece, y éste es el planteamiento que piensa llevar al encuentro. Una posición que ayer defendió el conseller de Territori, Santi Vila, que considera que Artur Mas es un 'activo imprescindible' sin el cual el proceso soberanista 'no saldrá adelante' y que ve muy necesaria su presencia para 'enviar un mensaje de seguridad también a la gente de orden que apoya el proceso'".

Carajal, berenjenal, lodazal, una vaina de chichinabo. En el Abc, María Jesús Cañizares da cuenta de la desbandada convergente, que está entre Dunkerke y la retirada de Stalingrado: "Poco o nada queda de aquel grupo de jóvenes convergentes que estaban llamados a protagonizar el llamado postpujolismo y que crecieron políticamente a la sombra del nuevo líder nacionalista, Artur Mas. Desde que, hace cinco años, el presidente catalán se embarcó en su proyecto independentista, los miembros de su guardia pretoriana han ido desertando hasta el punto de que solo queda Francesc Homs, consejero de Presidencia, de aquel núcleo duro inicial".

Sigue Cañizares: "Pero, según ha podido saber Abc, el hombre de confianza de Mas medita su futuro y podría estar preparando su salida de la política en un plazo máximo de uno o dos años. No entra en sus planes ser cabeza de lista de CDC en el Congreso, como se ha rumoreado. Entre otras cosas, porque es posible que el experimento de la 'lista sin políticos' que plantea ERC y CUP con el beneplácito de las entidades independentistas de cara a las autonómicas del 27-S, se haga extensivo a las generales.

Homs, que podría volver a ejercer la abogacía, ha parado los golpes dirigidos contra Mas desde una controvertida portavocía que le ha pasado factura y que, al parecer, cedió a voluntad propia a la sindicalista Neus Munté, actual consejera de Bienestar Social y Familia. El 'efecto Podemos' ha trastocado la estrategia soberanista del presidente catalán, hasta el punto de impulsar una lista de la sociedad civil que ahora se le ha vuelto en contra. En efecto, al abandono de sus antiguos compañeros de liderazgo, se une ahora la amenaza de ser excluido de esa candidatura. En un principio, Mas iba a reunirse hoy con los partidos y las asociaciones que secundan esa fórmula, que ni él ni su partido ven clara. Sin embargo, finalmente, la cumbre se ha aplazado a la semana que viene. Mucho más crítico con ese embrollo es el presidente de UDC, Josep Duran Lleida, quien se ha desmarcado definitivamente del independentismo tras la ruptura con CDC".

Homs de abogado, menudo futuro...

A Pilar Rahola, que sigue en La Vanguardia y vuelve a hablar de política, le ha sulfurado el pacto de Ros con Ciudadanos que le obliga a revisar los reglamentos linguísticos y a no colgar la estelada. Oh, qué drama. Escribe Pilar: "Después preguntarán qué han hecho mal para sufrir tal desprestigio... Dado que no participo de la cacería al político, tan de moda en estos tiempos de orgía asamblearia, puedo entender la queja de algunos buenos políticos, cuyo trabajo durante años ha sido el que debía ser, cuidar de la res publica. Los dirigentes políticos son tan importantes para la buena salud de una democracia como lo es la población que los vota, y el discurso del no a los políticos es, en definitiva, el discurso del no a la política. Por lo contrario, y aunque no es nada popular ­ergo, no es populista­ afirmarlo, lo cierto es que no hay nada menos democrático que una asamblea".

Y se mete en harina: "Sin embargo, y con esta previa, también es cierto que la fatiga ciudadana tiene que ver con el mal uso que muchos políticos han hecho del cargo, y cuyas miserias estructurales han minado los cementos de su credibilidad. Nada nace por generación espontánea y la acumulación de escándalos, promesas incumplidas y comportamientos erráticos ha acabado creando una situación de desconfianza que costará mucho rehacer. En esta tesitura de descrédito, resulta llamativo que algunos repiquen en las malas prácticas sin darse cuenta de que la paciencia ciudadana está en cotas muy bajas. Es el caso, por ejemplo, de Àngel Ros, que acaba de suscribir un acuerdo con Ciutadans para mantenerse en el cargo que es un tratado completo de hipocresía política. O de cómo aquello que dije ya no lo recuerdo, y si tenía un discurso tengo otro para la ocasión".

Escisión en la izquierda, portada de El País. F Manetto y E. García de Blas enjaretan la crónica del sector 'trosko' de Podemos: "Ante el malestar por la negativa del líder de Podemos, Pablo Iglesias, a unir a la izquierda bajo una candidatura de unidad popular, varios sectores desencantados han decidido organizar Ahora en Común, una plataforma alternativa al partido emergente inspirada en las coaliciones que se han alzado con las alcaldías de Madrid, Barcelona, Zaragoza o Cádiz. El proyecto, muy similar al que defendía el candidato de IU, Alberto Garzón, que le ha dado la bienvenida, está impulsado por militantes de Podemos, Equo y la propia IU. “El debate es bienvenido, pero la herramienta electoral se llama Podemos”, advierten desde el partido de Iglesias. Con el nombre de Ahora en Común, ayer echó a andar una iniciativa para impulsar una candidatura de unidad popular ante las generales al estilo de las listas que gobiernan en Madrid, Barcelona o Zaragoza. La plataforma, a la que apoyan cargos de Podemos, IU y candidaturas ciudadanas, supone un revés a la estrategia de Pablo Iglesias para Podemos, que quiere concurrir a los comicios con su marca y pretende que el resto de fuerzas de la izquierda alternativa se unan bajo su paraguas. El candidato de IU, Alberto Garzón, que recibió el rechazo de Iglesias a su propuesta de unidad, saluda el proyecto".

Lo malo de ser alguien es el pasado del tal alguien, que es en lo que escarba Javier Chicote, del Abc, respecto a cuando a la alcaldesa Manuela era la jueza Carmena: "Manuela Carmena consiguió la alcaldía de Madrid con la lucha contra los desahucios como argumento estrella de su programa electoral: 'Ahora Madrid ha de ser una ciudad libre de la lacra de la pobreza y de los desahucios'. La líder de la lista apadrinada por Podemos se comprometió a 'poner todos los medios y recursos municipales para la paralización de desahucios y desalojos de primera vivienda'. El programa de su partido, Ahora Madrid, insistía en que 'el problema de los desahucios y desalojos ha llegado a un punto insostenible; la vivienda es un derecho, como reconoce la Constitución y, una vez más, Ahora Madrid se compromete a parar los desahucios'".

Continúa: "Nada más acceder al cargo, Manuela Carmena declaró que los lanzamientos son un «escándalo social», pero la hemeroteca del diario Abc y de El País pone de manifiesto que la actual alcaldesa se dedicó como juez decana de Madrid a hacer todo lo contrario a lo que ahora promulga: agilizar los desahucios. La juez Carmena llegó al Decanato en 1993, un año en el que en la jornada con más lanzamientos judiciales nunca se superaban los dieciocho y los retrasos eran más que considerables. Para terminar con esto, la magistrada, que tenía las competencias como juez decana, puso en marcha doce comisiones judiciales para ejecutar los embargos, un incremento más que exponencial, dado que hasta entonces sólo había una. Sólo unos meses después, en abril y mayo de 1994, 'el departamento de notificaciones y embargos de los juzgados de la plaza de Castilla ha ejecutado 36 desalojos diarios'. Carmena consiguió situar la media de desahucios en justo el doble del número máximo por día que se encontró al acceder al cargo".

Los cambios que quiere proponer Carmena en el callejero tienen soliviantados a los opinadores madrileños, que prácticamente sin excepción le arrean unos garrotazos de órdago a la grande. En El Mundo, Federico Jiménez Losantos dice así: "En ninguna gran capital europea se permitiría que ostentasen altos cargos públicos sujetos sometidos a imputaciones por delitos de incitación al odio, antisemitismo, menosprecio a las víctimas del terrorismo o burlas atroces contra las víctimas de violadores y asesinos. En el Madrid del PSOE y Podemos, sí. Aquí, una alcaldesa de papier maché, mera pantalla de un partido político totalitario, financiado por la dictadura venezolana y cuyo líder ha cobrado mensualmente de la dictadura teocrática iraní, ha impuesto una portavoz que, además de escrachar junto a su líder una conferencia de Rosa Díez en la Complutense, está imputada por asaltar una capilla, también en esa universidad, gritando 'El Papa no nos deja comernos las almejas' y 'Arderéis como en el 36'. Por lo visto, no sabe que cuando ardieron iglesias -y bibliotecas- fue en 1931”.

Y sigue: “Pues bien, el Ayuntamiento de Carmena, con la pasividad del PP y C's, quiere quitarles a esas víctimas del único acto de verdadero genocidio de la Guerra Civil hasta la calle que conmemora su martirio. Y enarbolando la infame Ley de Memoria Histórica, que firmó el corrupto Campechano I y no ha anulado el Cobardísimo Rajoy, también quieren quitarles las calles a los que la lista de un tristoriador de IU proscribe como 'franquistas', entre ellos políticos e intelectuales de derechas víctimas del terror rojo antes de que Franco ganara la guerra (Calvo Sotelo, Muñoz Seca, Ramiro de Maeztu), o que, como media España, apoyaron al bando nacional: Dalí, Pla, Turina, Mihura, Jardiel, Gerardo Diego, D'Ors... y Gómez de la Serna, el mejor cronista de Madrid”.

Dicho lo cual, 10 de julio, santoral: Cristóbal de Licia, Apolonio de Sardes, Bianor de Pisidia, Pascario de Nantes, Pedro Vincioli y Amalberg.

Lo de Grecia, ahí sigue.