ruptura con UDC

Mas defiende que su proyecto independentista necesitaba un Gobierno autonómico "100% cohesionado"

Culpa a UDC de su marcha del Gobierno autonómico, diciendo que "libremente" decidieron abandonarlo, por lo que se vio obligado a delegar sus responsabilidades en nuevas caras de CDC.

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El presidente de la Generalidad, Artur Mas, en el pleno del Parlamento autonómico de este martes
Redacción
Martes, 7.07.2015 20:39

El presidente de la Generalidad y de CDC, Artur Mas, ha defendido este martes la ruptura de la federación de CiU, que comportó la marcha de los consejeros de UDC del Gobierno autonómico. Para Mas, era necesario un ejecutivo "100% cohesionado" para "seguir adelante" hacia la independencia.

"Nos lo hemos jugado todo, el objetivo sigue presente y esto debe culminarse democrática, pacífica y cívicamente. Esto tendrá una secuencia, y requería un Govern 100% cohesionado en torno a una consulta definitiva". Así se ha pronunciado este martes Mas, en el primer pleno del Parlamento autonómico después de la salida de UDC de su ejecutivo.

"UDC, en la consulta que celebró, aunque por márgenes ajustados, dijo que prefería no sumarse a la defensa del 'sí sí', y aquí había una discrepancia de fondo que había que resolver", ha sostenido Mas. El presidente autonómico ha aclarado que mantiene su confianza en los ex consejeros de UDC -Joana Ortega, Ramon Espadaler y Josep Maria Pelegrí-. Y de hecho ha culpado a UDC de la ruptura, cuando ha explicado que "libremente" decidieron abandonar sus responsabilidades en el Gobierno autonómico, por lo que se vio obligado a delegar sus responsabilidades en nuevas caras de CDC.

"Solidez y fortaleza"

Mas ha añadido que prefirió encargar las consejerías vacantes a nuevos consejeros, y no que otros miembros del Gobierno autonómico las asumieran, dadas las dificultades que vive la sociedad catalana y para dar "solidez y fortaleza" a los proyectos impulsados.

Según Mas, el Govern lleva tres años intensos dedicados al derecho a decidir, objetivo que le ha llevado a tomar "decisiones de riesgo político y de gran complejidad", lo que requería que los partidos se posicionaran claramente en su tramo final.

"Este gobierno y el anterior se lo han jugado todo. No han mirado por él, para su partido, su comodidad y confortabilidad. Ha tirado adelante dando la voz al pueblo, con todo en contra, y con un Estado poderoso y potente que ejercía su capacidad para intentar silenciar la voz y el voto de los catalanes", ha advertido.