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Conflicto laboral desde 2014

Ruptura entre los sindicatos de Coca-Cola por la readmisión de los trabajadores

USO llega a un acuerdo con la embotelladora para la extinción por imposibilidad de cumplir con lo marcado por la Audiencia Nacional, mientras que CCOO mantiene las espadas en alto

4 min
Imagen de archivo de una de las protestas de los trabajadores de la plana embotelladora de Coca-Cola de Fuenlabrada (Madrid)
Cristina Farrés
Miércoles, 22.07.2015 17:15

El expediente de regulación de empleo (ERE) de Coca-Cola Iberian Partners marca un nuevo precedente en las relaciones laborales del grupo. Los sindicatos de la compañía se enfrentan ahora por las discrepancias ante los próximos pasos que los empleados deben seguir tras la resolución de la Audiencia Nacional que obligaba a la compañía a readmitir a los trabajadores despedidos en agosto.

La Unión Sindical Obrera (USO) ha encendido las alarmas en la organización que se ha mantenido más activa durante el conflicto, CCOO, al firmar un acuerdo con el grupo controlado por los Daurella.

Acuerdo de USO con los Daurella

La empresa reconoce en el documento que es “imposible legal y materialmente readmitir a los trabajadores afectados en idénticas condiciones a las anteriores al despido”, según el sindicato, “al no existir las plantas embotelladoras de Fuenlabrada (Madrid), Asturias, Palma de Mallorca y Alicante”.

USO da el visto bueno a esta justificación y pacta unas condiciones económicas muy ventajosas para los trabajadores que deban abandonar la compañía, por encima de las primeras bajas incentivadas negociadas. Asimismo, afirma que la Audiencia Nacional ha homologado este mismo miércoles el pacto bilateral y que puede aplicarlo con todas las garantías legales.

Nueva denuncia ante la Audiencia Nacional

CCOO, por su parte, acusa a USO de hacer el trabajo sucio a la cúpula de la embotelladora única y avisa de que los empleados que firmen el acuerdo también renuncian a iniciar cualquier acción judicial futura relacionada con el proceso. Cabe tener en cuenta que la acción de los tribunales ha sido básica en este conflicto, ya que anularon el ERE por un defecto de forma primero y mandaron después la readmisión de los afectados.

“Nosotros estamos por mantener la industria de Madrid y los puestos de trabajo”, ha manifestado desde el campamento de Fuenlabrada el portavoz de CCOO, Juan Carlos Asenjo.

Los trabajadores de esta factoría aún protestan a las puertas del centro de trabajo. Ahora, esperan la resolución de un nuevo incidente que presentaron ante la Audiencia Nacional en el que denunciaron que la readmisión afectiva no se producirá hasta septiembre.

Empelados representados

En el fondo del enfrentamiento entre ambas secciones sindicales está el perfil de trabajadores a los que representan.

La sección de USO está conformada por empleados que en su día se acogieron mayoritariamente a las prejubilaciones y a las bajas incentivadas que propuso Coca-Cola Iberian Partners. Según Europa Press, el pacto firmado afectará de entrada a 48 empleados de los 1.190 afectados por la reestructuración en el grupo. Está abierto a nuevas adhesiones.

UGT se mantiene al margen

CCOO, a su vez, está tras los recursos judiciales que tumbaron el expediente. Era el sindicato fuerte en Fuenlabrada y el que ha organizado tanto el campamento como todas las protestas que han desgastado la imagen de Coca-Cola en España. Mantienen las espadas en alto y han obligado a los Daurella a iniciar las obras necesarias para reabrir el centro de trabajo madrileño.

Existe un tercer actor en el conflicto, UGT. La sección sindical está bastante dividida entre los partidarios de acogerse al acuerdo y los que prefieren proseguir con la batalla, afirman fuentes de la organización. Por el momento, no han tomado ninguna decisión al respeto. Deja la decisión final en manos de los afectados.

Reunión entre la dirección y CCOO

De forma paralela a esta discusión, el comité de empresa de Fuenlabrada se reunirá este jueves con la dirección de Coca-Cola Iberian Partners. Los trabajadores denuncian que en el plan de readmisiones se incluye un curso de formación en riesgos laborales que les obligará a desplazarse hasta 50 kilómetros de su centro de trabajo, algo que consideran que no se contempla en el pacto judicial.

La compañía alega que no existe ninguna alternativa a los desplazamientos porque la factoría de Fuenlabrada aún está en obras. De hecho, el encuentro se celebrará en la planta de las Mercedes, cerca del aeropuerto de la capital.

Será la primera vez que los representantes de los trabajadores y la empresa se vean la cara desde que se anuló el ERE. En el último año y medio sólo han mantenido contactos por temas judiciales.
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