los griegos tratan de volver a la normalidad

Tsipras rechazó el plan de Varoufakis de crear una moneda paralela en Grecia

El auténtico plan B tras el 'no' de Atenas a la primera propuesta del Eurogrupo era poner medios para que la economía del país no se colapsara.

3 min
El Nobel norteamericano Paul Krugman es muy crítico con las políticas europeas de austeridad.
Joaquín Romero
Lunes, 20.07.2015 21:02

El Gobierno griego sí podía haber tenido un plan B para el día siguiente de rechazar la primera propuesta europea como condición para el tercer rescate. Yanis Varoufakis, el dimitido ministro de Finanzas, pudo convencer a Alexis Tsipras de que se opusiera al Eurogrupo, pero no de lo que había que hacer a continuación.

Varoufakis quería que Grecia creara una moneda paralela al euro, que el Estado emitiese pagarés con respaldo público, una especie de billetes denominados en euros que facilitaran las transacciones cuando los bancos del país se quedaran sin liquidez y tuvieran que cerrar, como efectivamente ocurrió.

Una forma de evitar el colapso

Con ese sistema, la actividad económica no se habría colapsado y el país, al menos puertas adentro, habría funcionado a la espera de que las condiciones generales mejorasen.

El analista Wolfgang Munchau ha explicado en Financial Times que el primer ministro rechazó la idea del denostado Varoufakis, probablemente porque de hecho suponía un camino hacia el Grexit, hacia la salida de Grecia del euro. Pero de hecho era la única respuesta coherente tras levantarse de la mesa.

Esa solución de compromiso había sido estudiada en varios gabinetes europeos, incluido el BCE, pero sus detractores sostienen que el papel perdería paridad con el euro por la desconfianza que generaría entre la población y que el final sería el mismo.

Críiticas de Krugman

Paul Krugman, el premio Nobel de Economía de 2008, echaba en cara de Tsipras precisamente ayer no haber tenido una alternativa, un plan B para después de su rechazo a Bruselas.

"Quizá pude haber sobreestimado la competencia del Gobierno griego", admitía Krugman en una entrevista en la CNN. "Ni siquiera se me ocurrió que estarían dispuestos a resistir sin haber hecho ningún tipo de planificación de contingencia", indicó el economista, quien considera "increíble" que Atenas pensara "simplemente exigir mejores condiciones sin tener ningún plan de reserva".

Desde su punto de vista, el riesgo de salida de Grecia del euro sigue presente si el país no consigue una reducción de deuda como la que hasta ahora se les ha negado.

Las derivadas de un 'Grexit'

Krugman advierte de que en caso de producirse el Grexit esta circunstancia tendría "enormes implicaciones" para el futuro del proyecto europeo, además de que si en ese supuesto la economía griega se recuperase podría alentar a otros movimientos políticos que desafían el orden establecido por la moneda común europea.

Mientras tanto, los bancos griegos volvieron a abrir sus puertas ayer tras 20 días de cierre. Ahora, los clientes pueden optar entre retirar un máximo de 60 euros diarios o 420 a la semana. Y las empresas empezaron a aplicar el IVA general del 23% a más productos y servicios.

Pago de deudas

El Tesoro griego pudo hacer frente al vencimiento de una deuda de 4.200 millones (700 de intereses) con el BCE y atender el pago de los 2.000 que debía al FMI. Todo ello gracias a la llegada del crédito puente habilitado por Bruselas tras la aceptación del Parlamento griego de las condiciones del tercer rescate.

La bolsa española contempló la vuelta a esa nueva normalidad griega desde la tibieza de una subida del 0,66%, mientras que la prima de riesgo se mantenía en los niveles de la semana pasada (119 puntos) y el dólar (1,0849) seguía su camino hacia la paridad con el dólar.

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