El Gobierno Andorrano enfurece a la plantilla de BPA al retomar por sorpresa su pacto laboral

El documento que ha empezado a someterse a votación es el mismo que el presentado el viernes pasado con más detalles sobre las cuestiones que más preocupaban a los trabajadores

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Sede de BPA en Andorra
Cristina Farrés
Martes, 25.08.2015 23:16

Sorpresa desagradable en la plantilla de Banca Privada de Andorra (BPA). El Gobierno del Principado, a través de la Agencia Estatal de Resolución de Entidades Bancarias (AREB), ha retomado por sorpresa este martes la votación sobre el acuerdo laboral para despedir a un grupo de empleados y recolocar a otros en la nueva entidad que el Ejecutivo quiere traspasar los activos sanos del banco intervenido (cuando complete la auditoria), Vall Banc, para venderlo después a un tercero.

La AREB ha enfurecido aún más a los trabajadores por el método elegido para retomar la votación. Tras suspenderla sine die el viernes tras la petición de los empleados de certificar la inexistencia de cláusulas abusivas en la propuesta, este lunes ha anunciado que volvía a iniciar el proceso cuando este ya había empezado.

Última propuesta de acuerdo

El resultado del escrutinio, abierto hasta este miércoles por la tarde, será transcendental. El Ejecutivo Andorrano dejó claro que si no lo apoya la mayoría de la plantilla no volverá a negociar. La alternativa pasa por negociar individualmente con cada trabajador con los criterios generales de la legislación laboral del Principado.

En cuanto al convenio presentado para su ratificación, se trata de un texto calcado al del pasado viernes con alguna apreciación en los temas que más preocupaban a los trabajadores, indican fuentes conocedoras del documento. La AREB ha detallado, básicamente, los beneficios sociales de los que disfrutarán los trabajadores que sean despedidos de BPA durante un año.

Detalles del acuerdo

El banco intervenido pagará durante un año desde el momento de la baja la cobertura de la Caja Andorrana de Seguridad Social (CASS), disfrutarán durante el mismo periodo de un seguro de salud premium, mantendrá las condiciones especiales en los créditos firmados con la entidad (que se pasarán a Vall Banc) y recibirán una indemnización equivalente al “100% del importe” que les tocaría como “despido no causal”.

La AREB deja claro que los empleados serán informados de las condiciones que se ofrecerán para incorporase a la plantilla del banco puente, pero cualquier opinión que emitan no será vinculante. Si se les aplica un despido improcedente en dos años, la indemnización será la misma que hubiera percibido en BPA.

Sorpresas en el epígrafe del plan de pensiones

En cuanto al plan de pensiones, los gestores de la entidad intervenida han añadido en el documento que se reactivará la comisión de control para “avalar las posibilidades de continuidad, disolución y/o traspaso”.

En este epígrafe la AREB dejan escrito que el banco “renunciará a reclamar el reembolso de la póliza de crédito de un importe de 3,91 millones concedida con la finalidad que el fondo adquiriera acciones ordinarias propias de BPA”. También evita que en el futuro la plantilla pueda reclamar “ni a la AREB ni a Vall Banc ni a BPA” nada en relación al “plan de pensiones y su contenido”.

El convenio presentado está firmado por el consejero delegado del banco puente y administrador único de BPA, Fernando Vázquez Lapuerta, y cuatro representantes de los trabajadores. La plantilla ha sido asesorada por el bufete Pujadas del Principado.