Fracasa el plan para internacionalizar el proyecto independentista de Mas

Los esfuerzos de la Generalitat para recabar apoyos de otros países a su plan rupturista son estériles: ningún actor internacional destacado avala la “desconexión” unilateral prevista para después del 27S

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Mas, durante una rueda de prensa en Nueva York, rodeado de medios de la Generalitat

Fracasa el plan para internacionalizar el proyecto independentista de Mas

Los esfuerzos de la Generalitat para recabar apoyos de otros países a su plan rupturista son estériles: ningún actor internacional destacado avala la "desconexión" unilateral prevista para después del 27S

Alejandro Tercero
Jueves, 27.08.2015 23:31

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, es consciente de que, sin apoyos internacionales, el proyecto independentista que promueve no pasa de ser una quimera, y hace tiempo que ha puesto toda la carne en el asador para tratar de conseguirlos.

Sin embargo, las ofensivas lanzadas por el Govern en ese ámbito están teniendo una repercusión ínfima, incluyendo algunas actuaciones que rozan el ridículo.

“Más de una hora” en Uruguay

La última de ellas la han protagonizado al alimón el secretario de Asuntos Exteriores de la Generalitat, Roger Albinyana, y el secretario general de Diplocat, Albert Royo, durante una minigira de tres días realizada esta semana por Sudamérica.

En Uruguay, Albinyana y Royo han intervenido en la Comisión de Asuntos Internacionales del Parlamento y se han reunido con el presidente de la Cámara. La nota de prensa de la Generalitat destaca –como si de un gran triunfo se tratase-- que la comparecencia ante la comisión duró “más de una hora” y que asistieron “diputados de todos los partidos del arco parlamentario uruguayo”.

En su intervención, los jefes del aparato exterior de la Generalitat 'vendieron' a los diputados uruguayos que el proyecto secesionista es “democrático, pacífico e integrador” pero que el Gobierno español no permite votar a los catalanes.

Una conferencia en un 'casal' de Buenos Aires

En Argentina, el gran 'éxito' del viaje de Albinyana y Royo fue una conferencia pronunciada en el Casal de Cataluña de Buenos Aires, una especie de casa regional para los emigrantes catalanes.

Eso sí, la Generalitat destaca que allí los dos conferenciantes “aprovecharon la ocasión para reunirse con dirigentes políticos, entidades sociales y medios de comunicación”, sin especificar cuáles.

Según informa el Govern, desde el pasado mes de mayo, la amplia estructura exterior del Ejecutivo autonómico ha logrado tres 'hitos': la aprobación de una resolución en el Parlamento de Dinamarca instando al “diálogo democrático y pacífico” entre el Gobierno de España y la Generalitat en relación al independentismo catalán –que posteriormente fue matizada por el ministro de Asuntos Exteriores danés--; la celebración de un debate en el Parlamento de Irlanda sobre el independentismo catalán; y la citada intervención en una comisión del Parlamento de Uruguay.

La estrategia del victimismo como alternativa

Conscientes de que los avances en el plano internacional son modestos, la Generalitat ha apostado por otra fórmula para intentar rentabilizar sus esfuerzos en el extranjero y ha asumido el discurso victimista.

Así, este mismo jueves, Albinyana denunció que se habían producido “presiones importantes y fuertes” por parte del Gobierno para evitar su intervención en el Parlamento de Uruguay. Unas acciones que llegó a calificar de “chantaje”.

En la misma línea, el portavoz de CDC en el Senado, Josep Lluís Cleries, ha trasladado esa posición y ha pedido la comparecencia “urgente” del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, para dar explicaciones.

Rotundo rechazo de los líderes internacionales

Lo cierto es que, a pesar de la estrategia del Govern, la comunidad internacional ha rechazado en reiteradas ocasiones amparar los planes independentistas de Mas.

En los últimos diez años, la Comisión Europea ha advertido, al menos, en cuatro ocasiones de forma oficial y por escrito de que la secesión de una región de un país de la UE la dejaría fuera de la unión.

Los líderes de los principales países europeos -además del propio Consejo Europeo- han señalado públicamente en un buen número de ocasiones que el independentismo catalán es una cuestión interna española que debe resolverse, en cualquier caso, en el marco de la Constitución. Unas calabazas que el Govern también ha recibido de los EEUU.

Embajadas, viajes, artículos... y patinazos

Así las cosas, los esfuerzos de Mas se han centrado en tres tipos de acciones fundamentalmente: ampliar las 'embajadas' de la Generalitat por todo el mundo; realizar viajes a otros países, y publicar artículos en la prensa internacional.

Además, ha puesto en marcha un Plan de Acción Exterior con el objetivo de “funcionar como un Estado propio” a nivel internacional, atribuyéndose competencias que no le pertenecen.

Sin embargo, eso no le ha servido para evitar algunos sonados reveses, como el fracasado intento de integrar a la Generalitat en la Francofonía, la sorprendente cancelación a última hora del único encuentro institucional previsto en su último viaje a EEUU, o la sonrojante ausencia de medios no catalanes en las ruedas de prensa de ese mismo viaje.

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