La política espectáculo

Epidio Silva pasó de estrella de la TV a líder político sin votantes

2 min
Red haciendo campaña en Badalona.
Sergio Fidalgo
Lunes, 7.09.2015 17:50
La política española, y por ende la catalana, se hace cada día menos en los barrios y en las villas y más en los platós de televisión. El entonces juez Epidio José Silva, azote de Miguel Blesa y justiciero de reality, fue una de las estrellas mediáticas que durante unos meses fue objeto de deseo de todas las cadenas.

Parece que fue hace un siglo, pero ha pasado poco más de un año desde que Justice Silva intentó llevar un mensaje de teórica regeneración al Parlamento Europeo. No lo consiguió, pero 105.183 españoles confiaron en lo que vieron en la pequeña pantalla en innumerables tertulias de análisis político.

Su estrella se fue apagando poco a poco, y en las últimas elecciones municipales la formación que creó para reinventar España y conseguir que funcionara mejor, Movimiento RED, se estrelló en casi todos los municipios en los que se presentó.

Zero points in Badalona

La punta de lanza de Movimiento RED en Cataluña era su candidatura en el feudo de Xavier García Albiol, Badalona, en el que a pesar de una activa campaña en la vía pública sólo consiguieron 402 votos, el 0,45 % del total.

El antaño solicitado ex juez Silva pasó de la luz de los focos a quedar fuera del escenario, y los electores le dieron la espalda. Como otros tantos que tuvieron su momento de gloria hasta que los amos de las cámaras decidieron que se acabó. Lo que la televisión crea, la televisión destruye.

Pendientes del cronómetro

Una buena lección a pocos meses de unas generales en las que varias candidaturas estarán más pendientes de su minutaje en la pequeña pantalla y en las sillas que ocupan en las tertulias-espectáculo que en trabajarse a los ciudadanos uno a uno. El dominio de los spin-doctors y los aprendices de brujo tienden a arrinconar el contacto con la gente.

Pero la política no sólo se hace en las sillas de La Sexta Noche o en El cascabel. La vieja política, la que se hacía en la calle hablando con los ciudadanos (y futuros votantes) sigue siendo importante.