Noches de verano sobre independencia

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Sábado, 15.08.2015 01:58

Una de las mejores experiencias del verano es discutir con los amigos en una terraza cualquiera. Discutir amigablemente, claro, pero discutir al fin y al cabo. No hace falta decir que un tema estrella en estas semanas es la potencial independencia de Cataluña. Como las discusiones siempre son sanas podemos encontrarnos en diversos escenarios. Desde aquella conversación con independentistas fieles, a aquellas con personas dudosas –cada vez menos– o, finalmente, algunas con acérrimos opositores.

En todos los casos podríamos decir que hay tres dudas sistemáticas que siempre deberían entrar en el campo de la discusión. Empezamos por la elemental: el tema económico. Gran motor de batalla del “procès”. Ya saben, ese “España nos roba” transformado por los intelectuales tipo “Rahola” en un tema presupuestario.

“¿Si Cataluña fuera independiente, dejarían votar a l'Hospitalet de Llobregat, Barcelona, Nou Barris, Ribera d'Ebre o Vall d'Aran para ser independientes de Cataluña?”

De primeras, cualquier independentista le informará de esos porcentajes tan repetidos en los medios del régimen: más población, menos ingresos. No dude, dele la razón. Puede decirle mientras saborea una copa: “Amigo, esa estadística es cierta”. Quizás le mire atónito. Pero siga esa certeza y aproveche esa sonrisa para hacerle una pregunta: “Amigo, ¿sabes cuál es la diferencia entre la Noguera y el Garraf en temas presupuestarios?”. Su amigo dudará. Puede espetarle mientras vuelve a saborear la copa: “70 veces más que la de Cataluña con otra CCAA de España. Luego, pues, ¿la Noguera nos roba?”. Su amigo le dirá que es que es Cataluña... Claro, ¿la solidaridad debe ser solo entre comarcas catalanas? Todos no somos iguales. Feo...

Ya con la duda sembrada, le cambiará de cuestión: “Es que no nos dejan votar. Nunca nos han dejado decidir a nosotros, los catalanes”. Entonces, vuelva a tomar un sorbo de su copa y pregúntele: “¿Si Cataluña fuera independiente, dejarían votar a l'Hospitalet de Llobregat, Barcelona, Nou Barris, Ribera d'Ebre o Vall d'Aran para ser independientes de Cataluña?”. Total, lo que para ellos es lógico como “entidad Cataluña” también debería serlo para otras “entidades Territoriales”, ¿no? ¿Se podría votar eso en Cataluña? ¿Prohibirá la Cataluña de Mas y Junqueras la libertad a cualquier pueblo de Cataluña para ser libre? Oyendo a Rahola suena que Cataluña es una gran, libre e indivisible. Ya saben, eso un poco fascista según ellos.

Su amigo empezará a estar un poco mosca. Y le dirá, seguramente, que Cataluña es otra cosa. Que el “poble” no ha pedido la independencia de Garraf. Además, no hay una ANC tipo la de la “comisaria del PSUC en TV3 en los 80”, Muriel Casals –sí, perdón, aquella misma que decía que nunca fue política- en Garraf, por ejemplo. Vamos, una ANG (Associació Nacional de Garraf) o en l'Hospitalet, tipo una ANH o cualquier cosa parecida. Aquí ya puede pasar la lengua por los hielos de su copa para mirar a su amigo a los ojos y comentarle: “Amigo, esto esta claro el 'proces' es un movimiento del pueblo. La ANC y Ommium son el pueblo y por eso sus representantes tienen el número 2 y 3 de la llista”.

Su amigo confirmará esa gran decisión. Por una vez el “poble” ha llegado al poder, pensará. Mientras le escuche, esboce una sonrisa y coméntele algo así como: “Perdona, me olvidaba... ¿cuánta gente vota en las elecciones de Òmmium o la ANC, ya sabes, donde todo el 'poble' está representado?”. Su amigo estará dubitativo. Y quizás mientras ya acaba su copa y antes de pagar (a los independentistas no les va la solidaridad con quien no piensa como ellos) le dice que “algo así como una décima parte de los que votaron en las elecciones del Barça o menos que en las elecciones del Espanyol”.

Son argumentos sencillos pero contundentes para una noche de verano amigable. En prácticamente tres sorbos de su copa habrá acabado con un argumento económico -¿debe haber 70 veces más solidaridad con Noguera que con Cáceres?-. También con otro sorbo acabará con la supuesta no libertad para votar en cualquier pueblo -Cataluña sí será una grande e indivisible-. Finalmente, liquidará la supuesta transversalidad del “poble” en dos organizaciones con menos votantes que muchas asociaciones deportivas y folclóricas de Cataluña. Eso sí, bien pagados por Mas. Resumiendo, ¡el verano siempre es interesante!

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric
Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.