Aumentará la tensión y el miedo

4 min
Miércoles, 23.09.2015 23:00

Lo hemos repetido desde hace semanas. Con el fin de campaña aumentará la tensión hasta límites insospechados. Quienes estamos acostumbrados a 'pasear' por Twitter notamos en las últimas horas un incremento de los nervios. El diálogo con algunos es casi imposible. Muchos independentistas están cada vez más refugiados exclusivamente en el dogma y la fe. Alejados del diálogo con el que tanto se llenan la boca. Dialogar para algunos es simplemente imponer su opinión.

Mas ha llenado tanto de mentiras y sobre todo silencios su procés que es incapaz de ofrecer ninguna respuesta

Ya lo vimos con Artur Mas. El astuto nunca ha sabido dialogar, sólo ha querido imponer. Y un tipo con un pensamiento único es peligroso, muy peligroso. Quizás sea cierto que sus problemas emocionales han traspasado a su posición de president de Cataluña. Ha llenado tanto de mentiras y sobre todo silencios su procés --recordemos, un procés individual para salvarse-- que es incapaz de ofrecer ninguna respuesta.

Es triste que esta columna haya debido desvelar temas claves. Tales como la pérdida de nacionalidad española, el miedo existente en Cataluña, la mentira del Colectivo Wilson o el posible corralito. Aunque otros temas aún están sin respuesta, como qué y cómo cobra Romeva, o quién es realmente Gabriel Rufián, si bien son cuestiones menores basadas en dos 'personajillos infames' para una Cataluña moderna.

Pero esos silencios de la lista de Mas deben reaccionar a los últimos golpes. Golpes recibidos y que, seguramente, como debe ser, aumentarán en las próximas horas. Algunos han jugado a 'la guerra', y han pensado que otros se quedarían de brazos cruzados. Y las mentiras pueden explicarse, pero siempre deben combatirse. Es triste, muy triste, pero escribir cada día para desmontar las historias de Mas es tan sencillo como ser coherente. No es casi ni un ejercicio intelectual. Es simplemente escribir en libertad.

Mucha gente no ha hablado, no ha explicado, no ha razonado simplemente por miedo. Miedo a perder la subvención, miedo al rechazo, miedo a quedarse sin trabajo, miedo a no salir en la foto

Y uno se da cuenta de que ese es el gran problema de la Cataluña de Mas. Mucha gente no ha hablado, no ha explicado, no ha razonado. No por ser intelectualmente más preparados que incluso este humilde autor. Simplemente no han abierto la boca por miedo. Miedo a perder la subvención, miedo al rechazo, miedo a quedarse sin trabajo, miedo a no salir en la foto. El dinero público hace años que no se usa en Cataluña para vivir todos mejor, sino simplemente para que algunos mantengan su estatus público casi púbico. No duden por eso que las próximas horas la presión aumentará, los nervios se dispararán.

Algunos, y hablo de los Mas, Rull, Turull, Junqueras, Romeva, Forcadell, Casals, o Rovira no se juegan la independencia. Se juegan algo más personal: su única forma de vida. Cobrar dinero público para sobrevivir. Saben que, si pierden, no tendrán dónde caer. ¿Qué empresa seria aceptará a uno de esos? Son mediocres, vividores de lo público. Han mentido, manipulado para llegar aquí. Ahora que se ven en la dinámica de la mentira harán cualquier cosa para perpetuarse en ese lugar donde viven también. Lo han tenido a tocar. Nunca tan pocos han mentido a tantos para tener todo. Piensen fríamente: ¿Tendrían de presidente de su escalera a alguno de los citados? ¡Yo no!. Esa escalera, siempre la de todos, era un lugar tranquilo hasta que estos parásitos de lo público llegaron con sus mentiras.

Y presionarán, aumentarán la tensión, mentirán aun más. Pero estén todos tranquilos. A más mentiras se debe responder con más coherencia. Con más palabras, con más argumentos. No es más demócrata quien se llena la boca con esa palabra, sino quien simplemente usa la palabra. Vienen jornadas donde volará la presión, el insulto, el miedo institucional. Bienvenidos a esa Cataluña impuesta por Artur Mas.

Artículos anteriores
¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric
Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.
Comentar