La duda de la DUI

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Miércoles, 9.09.2015 23:00

La DUI (declaración unilateral de independencia) se está convirtiendo en otro de esos lugares fangosos de la política catalana. La poca claridad sobre su oportunidad o no, confunde --creemos algunos que con toda la voluntad de confundir-- a cualquier votante. A día de hoy podemos añadir que la DUI, junto a la nacionalidad, la moneda o la permanencia en la UE, son conceptos que la lista de Junts pel Sí parece guardar en su intimidad.

Sólo hay que leer la evolución de las palabras del president Artur Mas, el astuto. Ya saben, el número 4 de la lista pero a su vez el presidenciable número uno. Como hemos reiterado en estas columnas, uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios. Así, en el casi lejano marzo de 2014, en una entrevista en El Periódico de Catalunya el astuto decía que "no podemos descartar una DUI al 100%".

Esto, al final, es como el amor adolescente: "Papá, no te digo que no tenga novia. Papá, quizás sí tenga novia. Papá, ahora no pienso en tener novia. Papá, nunca tendré novia"

Unos meses más tarde, en noviembre de 2014, en el diario Le Figaro decía que "la DUI es más probable". Por cierto, en esa entrevista deslizaba temas 'curiosos' como que "el proceso no tiene nada que ver con el nacionalismo", o que "deseaba para Cataluña el mismo reconocimiento que Escocia, Quebec, Lituania o Montenegro". Recordemos que los dos primeros tienen menos competencias que Cataluña. La república báltica de Lituania tardó 14 años en entrar en la Unión Europea, y Montenegro está en negociaciones desde 2005. En fin, mucho mundo no tiene el individuo.

Pero el astuto evolucionó. En junio de 2015, en una entrevista al Corriere della Sera indicaba que "la DUI está en el último cajón". Como ven, la DUI ya estaba descartada, por lo que aún era menos probable. Según decía, estaba escondida. Pero hace unos días --septiembre del 2015--, nuevamente en El Periódico, ya no estaba ni en el cajón: "No está en juego una DUI". Es decir, finalmente ha desaparecido la DUI. Casi parece aquel personaje de Carmen Sandiego --ya saben, aquella criminal de cómics--. ¿Dónde está ahora la DUI? ¿Cómo podemos explicar una evolución --o involución-- personal tan acelerada?

Esto, al final, es como el amor adolescente: "Papá, no te digo que no tenga novia. Papá, quizás sí tenga novia. Papá, ahora no pienso en tener novia. Papá, nunca tendré novia". Y, mientras, el chico saliendo cada noche, gastando dinero, y nadie sabe, ni él mismo, lo que quiere. Porque, al final, uno puede dudar en la vida. Puede equivocarse. Puede negociar. Puede hacer mil cosas que le vengan en gana. Pero uno cuando toca "dinero público" debe saber para qué lo quiere y con qué fin lo quiere.

En su vida personal Artur Mas, el astuto, puede jugar a lo que quiera. Puede incluso, como se ha leído, comprar una casa en EEUU para retirarse o negociar --o no-- un contrato en Canadá con Grífols por si todo no va como quiere. Pero en la vida de un president uno debe ser responsable de sus actos. Debe ser transparente y coherente. Mas confunde su vida personal, un continuo dudar, con los destinos de un país. Y un país jamás debe dudar. Añadan pues DUI a las palabras que nunca explicarán los señores de Junts pel Sí. Ya tenemos póker de dudas: nacionalidad, moneda, UE y ahora DUI.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric
Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.
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