El mejor escenario de la independencia

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Martes, 1.09.2015 23:00

Uno de los temas más sorprendentes del 'procés' es que, a pocas semanas de una votación histórica, conocemos pocos datos reales. ¿Alguien sabe a día de hoy detalles tan nimios como cuál será la moneda en caso de independencia? ¿Quién tendrá la nacionalidad catalana? ¿Cómo se gestionarán los pagos? O, más sencillo, ¿qué tipo de régimen tendremos? Supongo que una república, ¿no?

Escribo la palabra "supongo" porque, a día de hoy, cuestiones básicas para el funcionamiento de un Estado son 'secreto'. Los votantes del 'sí' deben demostrar dogma y fe en las palabras de sus líderes. En pleno siglo XXI, pedir simplemente eso es, cuanto menos, complicado de entender. Pero hechos contrastables o simplemente proyectables, ahora mismo, cero. Todo son proclamas en base a chillar más que el 'supuestamente enemigo'. Todo es a vilipendiar el presente y cualquier cosa que venga de España.

A día de hoy, cuestiones básicas para el funcionamiento de un Estado son 'secreto'

Por ejemplo, cuando sale un representante de la Unión Europea diciendo que quedaríamos fuera de ella, salta cualquier indocumentado acusándole de mentiroso. Lo mismo ocurre cuando se dice estaríamos fuera del euro. Al final, da la sensación de que todo depende de la suerte y, cómo no, de terceros. Pero no se sorprendan si decimos que no todo depende de terceros. Y el principal tema en cuestión es quién sería nacional y quién no. Olvídense de las virguerías de la doble nacionalidad. Requiere un acuerdo entre dos países para casos excepcionales. No tendría lógica, además, un país con más nacionales de otro país que propios.

Imaginemos, pues, un escenario idílico de los independentistas: ganan la elecciones, declaran la independencia y todos los países del mundo la reconocen en minutos. Como en el caso de las repúblicas bálticas --allí obligaban a ser nacionales de segunda generación-- todos aquellos nacidos en Cataluña pasan a adquirir la nacionalidad catalana. Cataluña pasa a ser territorio no comunitario --habría de negociar con la UE-- y todos los ciudadanos catalanes necesitaríamos cosas tan básicas como un permiso de residencia en la UE (España). Posiblemente el Gobierno catalán no solicitará ningún permiso de trabajo a aquellos europeos en Cataluña durante un período transitorio. Por lo que el gran problema sería fundamentalmente de movilidad.

¿Las mercancías? Hasta que no hubiera un acuerdo entre UE y Cataluña, serían consideradas como de un tercer país. Quien se dedique al comercio internacional sabe lo que significa. Ya no hablamos de la capacidad del Gobierno catalán para endeudarse o de la huida masiva de capital o de empresas. Alguien llama a esto discurso del miedo. Pero lo triste es que ese es el mejor escenario. Donde todo fuera tranquilo. Una victoria independentista y una proclamación de independencia. Como en cualquier planteamiento, habría que estudiar también el peor escenario, pero ese lo dejamos para otro día. Piensen hoy sólo en positivo. Ese es el mejor escenario de la independencia.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric
Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.
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