Las voces que Mas no quiere oír

Nombres de gran peso de la política y la economía se han pronunciado claramente en contra del 'procés' en las últimas dos semanas. En Cataluña, en España e incluso en el extranjero

5 min
El presidente de los EE.UU., Barack Obama; la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro británico, David Cameron.
Carles Bellsolà
Miércoles, 16.09.2015 21:25

Si bien en los últimos años han abundado los posicionamientos contra el proyecto independentista de voces de peso en el panorama político y económico, estas se han multiplicado y acelerado ene las dos últimas semanas. Algo que puede explicarse por la inminencia del 27S y la conciencia de estos mismos actores -independientemente de que nieguen el carácter plebiscitario de los comicios- de que pueden marcar un antes y un después. Pero que también puede explicarse, al menos en parte, a una acción coordinada desde el Gobierno.

Uno de los grandes éxitos tácticos que puede apuntarse el ejecutivo de Mariano Rajoy en relación al proyecto independentista ha sido obtener el posicionamiento claro y explícito de dos de los grandes líderes europeos e internacionales, la canciller alemana, Angela Merkel, y el premier británico, David Cameron. Ambos, ya en plena carrera hacia las elecciones del 27S. No han hablado estos días ni el presidente francés, François Hollande, ni el primer ministro italiano, Matteo renzi, Aunque ambos han sido críticos con el proyecto independentista en el pasado.

Abrió el fuego Merkel, a principios de mes, con unas declaraciones muy explícitas sobre el futuro de una eventual Cataluña independiente, y pronunciadas tras reunirse con Rajoy. "Los tratados de la UE garantizan la soberanía y la integridad territorial de cada Estado", señaló Merkel, en rueda de prensa, en respuesta a una pregunta directa sobre la independencia de Cataluña. Merkel, además, dejó claro que había abordado el asunto con Rajoy.

Cameron, junto con Rajoy

En una línea muy parecida se manifestó Cameron, en comparecencia conjunta con Rajoy, y solo tres días después. "Tanto para el Reino Unido como para España yo me limitaría a decir que estamos mejor juntos, somos más fuertes, somos más prósperos y debemos permanecer juntos", afirmó. "Los gobiernos y los responsables que quieren tomar otros caminos deben cumplir el imperio de la ley", añadió aun, precisando que "nunca son iguales las situaciones".

Tanto o mas impacto han causado las recientes palabras del presidente de los EEUU, Barack Obama, dichas ante del Rey Felipe VI. "Estamos profundamente comprometidos en mantener la relación con una España fuerte y unida", afirmó Obama este martes. En su caso, no obstante, el pronunciamiento es mucho menos explícito: evitó referirse expresamente a Cataluña, incluso después de ser requerido por la prensa.

Felipe, polémico al máximo

También muy llamativa resultó la entrada en escena del expresidente del Gobierno y ex líder del PSOE Felipe González. No porque fuera una novedad su posición respecto al 'procés', sino por el tono durísimo -e inapropiado, según muchas críticas vertidas no solo desde el entorno independentista- que empleó.

En un largo artículo en El País, González comparó directamente el proyecto independentista con el nazismo y el fascismo "de los años treinta del siglo pasado", junto con otras muy duras afirmaciones. Su artículo tuvo repercusión no solo por la polémica que le siguió, sino por la novedad de que un líder histórico de la izquierda empleara contra el procés un tono y un lenguaje que hasta ese momento monopolizaba la derecha española. Y se interpretó como una invitación a políticos e intelectuales de izquierda -o de la órbita del PSOE- a seguir su camino.

Los actores empresariales se mueven

No son novedad los posicionamientos -siempre en contra- de la gran empresa sobre el proyecto independentista. Pero sí ha sido novedoso que en estos días se pronunciaran, uno tras otro, un buen número de sus representantes. Empezando por la patronal de la gran empresa catalana, Foment, siguiendo por la gran patronal española, la CEOE, y la Cámara de España -las tres entidades, dirigidas por catalanes-.

Este mismo martes se ha añadido a la lista el Círculo de Economía, que ha publicado un documento en el que se opone de manera frontal a una declaración unilateral de independencia tras el 27S, sea cual sea el resultado de las elecciones. Hay que precisar, no obstante, que el texto del Círculo de Economía -debatido y consensuado por su junta directiva- no se opone formalmente a la independencia, que contemplaría si se diera la "legitimidad de una consulta legal, acordada y bien informada".

La respuesta del independentismo

El entorno independentista no se ha quedado callado ante este goteo de pronunciamientos. La reacción general a las declaraciones de los principales líderes internacionales ha sido constatar que el proyecto independentista está en un primer plano de la agenda europea.

En cuanto a la posición de los actores y empresariales, la respuesta desde el independentismo ha sido exhibir el apoyo de patronales y asociaciones de la pequeña y mediana empresa. Con el matiz de que, ante la inminencia de las elecciones, algunas entidades que hace un año se comprometieron claramente por el derecho a decidir, ahora han preferido no significarse.

Comentar