Los 74 diputados catalanistas

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Domingo, 6.09.2015 23:00

Una de las cosas más sorprendentes de algunos analistas políticos catalanes es su escaso conocimiento de la historia electoral del país. Podríamos decir incluso, en muchos casos, tergiversada por su patología mentirosa al servicio del poder. A diferencia del Parlamento Español, centrado desde 1977 en un debate izquierda-derecha, el eje principal de la política en Cataluña ha girado desde 1980 exclusivamente en base al nacionalismo, alias catalanismo. 

Desde las primeras autonómicas en 1980 se han sucedido nueve elecciones más. Primer dato: la suma de fuerzas nacionalistas siempre se ha mantenido –a excepción de la primera convocatoria electoral con una clara indefinición política– entre un mínimo de 68 diputados en 1999 y un máximo de 81 en 1992.

Recordemos que la mayoría absoluta del Parlament está en 68. Es decir, siempre por encima de la mayoría absoluta. Su punto máximo coincidió con los Juegos Olímpicos. El mínimo llegó con el Gobierno de Aznar. Nunca han existido mayorías catalanistas por encima de 81 diputados, y tampoco por debajo de 68. Siempre contando con una participación media baja, alrededor del 60%. Como nuevo dato cabe recordar que la más alta participación tuvo lugar en las últimas elecciones del 2012, con cerca del 68% de electores. 

Pese a las movilizaciones mediáticas de las Diadas, en 2012 los escaños catalanistas fueron dos menos

Más datos. El aumento significativo del número de escaños catalanistas en el 2010, pasaron de 69 a 76, fue debido a la baja participación, apenas un 59%. Con las movilizaciones mediáticas de la Diadas en las elecciones del 2012 los escaños catalanistas, a pesar de los analistas mediáticos, bajaron en dos. Fue más fruto del aumento de la participación, hasta 8 puntos, que de la reducción de apoyos a los partidos catalanistas. Conclusión a más votantes baja el voto catalanista. Dicho de otra manera: es un voto fiel mientras que el voto opositor es inestable.

Hay pues dos claves decisivas en estas elecciones. Por un lado la movilización de un electorado que no vota en las autonómicas. A más votantes menos opciones de listas catalanistas. Y la segunda, para mi más importante, la clave de Unió (UDC). Si calculamos las medias de estos años con una participación mayor el número de escaños para partidos catalanistas debería estar sobre 74. La misma cifra del 2012. Pero ahora todo cambia. En ese conjunto estanco, Unió resta y no suma. Como comenté en mi “encuesta de ayer” el partido de Durán Lleida sumará más de 10 escaños, hasta 12.

Queda clara la gran mentira de los analistas del sistema: los apoyos catalanistas no han aumentado en 30 años. Menos todavía en los últimos años, que no han alcanzado el nivel de 1992. Si bien es cierto que siguen fidelizando mucho a sus votantes. Aunque su apuesta por la independencia ha generado una mayor participación. Y a más participación menos escaños para partidos catalanistas. Tras la ruptura con UDC, ahora por primera vez esos potenciales 74 diputados ya no podrán ir de la mano. Y por primera vez podremos discernir cuánto voto catalanista es ciertamente independentista. Como veremos, la noche del 27S sorprenderá a más de uno. La clave: ¿cómo se distribuirán esos 74 escaños?

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric
Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.
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