Chupa Chups prevé beneficios para este año, tras perder 1,7 millones en 2014

Los gestores de Chupa Chups estiman que en el presente año la empresa tornará a obtener beneficios, tras el quebranto de 1,7 millones de euros sufrido en 2014. Contribuirán al cambio de signo los ajustes de plantilla y otras medidas que se han puesto en marcha para mejorar la rentabilidad e incrementar las ventas en el mercado nacional, que aportan un tercio del negocio.

La reducción de la nómina se emprendió a finales del año pasado con el despido de 49 personas. De ellas, ocho dejaron la compañía ese mismo año, y el resto lo ha hecho en los últimos meses. En conjunto, esos recortes supusieron un gasto de 2,2 millones, que tiñó de rojo los resultados de 2014, con un déficit de 1,7 millones, frente a los 227.000 euros positivos obtenidos en 2013. La poda practicada deja la plantilla en 440 personas.

Mejoran las ventas

De momento, se observan claros avances de la productividad, que permiten abrigar la esperanza de resultados positivos para este ejercicio y los siguientes. Ya durante 2014 empezaron a notarse los efectos favorables de las providencias adoptadas. Las ventas, que arrastraban seis años de decadencia, volvieron a la senda alcista y subieron de 95,8 a 98,3 millones.

En el sexenio anterior, el giro de Chupa Chups había llegado a caer un 29%, y las pérdidas acumuladas alcanzaron los 118 millones. Esa tremenda debacle deja en el balance de la entidad huellas profundas, que tardarán mucho tiempo en borrarse. La compañía arrastra nueve años seguidos con gruesos fondos propios negativos, que al cierre de 2014 alcanzaban los 110 millones.

Los préstamos del propietario

Durante todo este tiempo ha evitado la disolución societaria gracias a los préstamos recibidos de su accionista Perfetti Van Melle por un total de 144 millones, que se anotan como patrimonio. En virtud de este aporte, los recursos propios contables suman 33 millones.

La multinacional confitera italiana Perfetti Van Melle compró Chupa Chups en 2006 a los herederos del fundador de la firma Enrique Bernat, por la bagatela de 190 millones de euros.