Enric Reyna devuelve sus hoteles a los beneficios con una facturación de 8,1 millones

Entrada del hotel Four Point by Sheraton, del grupo de Enric Reyna, en Barcelona.
El histórico empresario barcelonés del ladrillo Enric Reyna consiguió salvar su pequeño grupo hotelero de la brutal crisis inmobiliaria que ha asolado el país y que se ha llevado por delante sus empresas promotoras de vivienda. Los negocios de hospedaje de Reyna abarcan cinco establecimientos: Amrey Diagonal, Four Points By Sheraton y Amrey Sant Pau, todos ellos en Barcelona; Hostal Lami, en Esplugues de Llobregat; y Le Meridien Ra Beach, en El Vendrell.

Este conjunto de instalaciones, acogidas al pabellón societario de Amrey Hotels, contabilizaron el año pasado unas ventas de 8,1 millones, con alza de casi un 3%. El beneficio ascendió de 322.000 a 487.000 euros. Una parte del excedente se aplicó a reservas y otra a enjugar pérdidas cosechadas en ejercicios anteriores.

Pasivo bancario de 16 millones

Amrey Hotels escritura unos fondos propios de 8 millones y arrastra deudas bancarias próximas a los 16 millones, afianzadas con hipotecas sobre los edificios.

Reyna ha sufrido en carne propia la debacle del totxo. Sus firmas promotoras, Amrey y Amrey 2002 instaron pre-concurso de acreedores a comienzos de 2013, para forzar a la banca a negociar. Pero ésta no se avino a quita alguna y poco después las dos compañías se vieron abocadas al pozo de la suspensión de pagos, con 80 millones de pasivo. Ambas empresas están en proceso de liquidación.

Adiós a los cargos públicos

Poco antes del batacazo, Enric Reyna hubo de dejar los cargos públicos que con tanto primor había cultivado, como la Fira de Barcelona y la Cámara de Comercio de la ciudad. También abandonó la presidencia de la Asociación de Promotores de Barcelona, tras 35 años en el cargo. En su día fue uno de los fundadores de esa patronal.