Évole convierte a Iglesias y Rivera en líderes también de televisión

El cara a cara entre los candidatos de Podemos y Ciudadanos genera récords de audiencia y supone un toque de atención para PP y PSOE

2 min
El test de Jordi Évole a Pablo Iglesias y Albert Rivera.
Redacción
Lunes, 19.10.2015 13:11

El cara a cara de este domingo en Salvados entre Albert Rivera y Pablo Iglesias supone un nuevo golpe a los partidos tradicionales, poco dados a exponer a sus candidatos a debates a calzón quitado --o incluso a incómodas ruedas de prensa, como en el caso del PP--.

El moderador, Jordi Évole, se marcó ayer un tanto al conseguir enfrentar públicamente a los líderes de Ciudadanos y Podemos por primera vez, lo que se vio reflejado en unas audiencias de récord: 5,2 millones de personas siguieron el debate (un 25,2% de los que veían la televisión en esa franja horaria en toda España). También la cifras fueron soberbias en Cataluña: 868.000 telespectadores (25,5%).

Nuevos tiempos

El formato del debate es reflejo de los nuevos tiempos que se viven en política, y que PP y PSOE deberán asumir cuanto antes si no quieren ser fagocitados por los partidos ‘emergentes’.

Un bar en el extrarradio de Barcelona, una mesa con tres cafés con leche y ninguna pregunta ni tiempo pactado por parte de los comparecientes. Con esos elementos --eso sí, con una cuidadosa edición posterior, hubo diez días para ello-- lograron captar la atención de la audiencia.

Victoria de Rivera

Entre otras cuestiones, Rivera e Iglesias discreparon sobre el modelo económico que plantean para España; sobre cómo reducir el desempleo; sobre la forma en que pretenden resolver el problema de la desigualdad; sobre la sanidad; sobre los sueldos de los políticos, sobre si se debe trocear o no la soberanía nacional; y sobre si deben suprimirse o no los conciertos económicos vasco y navarro.

Resultado encuestas del debate entre Rivera y Iglesias
Medio Albert Rivera Pablo Iglesias Ninguno
83,7% 13,7% -
81% 19% -
54% 46% -
49% 51% -
46% 38% 16%
42% 58% -

Sin embargo, ambos líderes políticos, ideológicamente muy alejados, repitieron una frase por encima de las demás: “Estoy de acuerdo”. Las coincidencias entre ambos fueron tantas que el propio Iglesias bromeó señalando que “como esto siga así nos presentamos juntos a las elecciones”.

Según la mayoría encuestas, Rivera se impuso a Iglesias en cara a cara. Aunque los verdaderos perdedores fueron los dos grandes partidos, PP y PSOE, que empiezan a darse cuenta de que el verdadero riesgo es no exponer a sus candidatos a los debates.

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