Hacienda descubre irregularidades de casi 11 millones en las obras de Son Espases

El fisco no encuentra el IVA de 4,8 millones facturados por la UTE que levantó el hospital mallorquín, mientras investiga el destino de otros 5,9 millones

4 min
Los constructores Luis del Rivero (I) y Florentino Pérez con el ex presidente de Baleares, Jaume Matas (D).
Carlos Ballfogó
Lunes, 5.10.2015 20:50

Hasta 4,8 millones de euros sin declarar y otros 5,9 bajo investigación por haberse pagado mediante facturas presuntamente amañadas. Estas son las cifras que pesan sobre las espaldas de la UTE que se hizo con la concesión de las obras del hospital mallorquín de Son Espases, liderada por una de las filiales de Florentino Pérez: Dragados. Y unas cantidades con las que Hacienda acaba de toparse. 

La Agencia Tributaria ha puesto la lupa sobre los números de la empresa tras resultar adjudicataria, en 2006, de los trabajos de construcción de la mayor infraestructura pública impulsada en el último gobierno de Jaume Matas (2003-2007). Sobre el político mallorquín pesan hasta el momento dos condenas por corrupción --una de nueve meses de prisión que ya cumplió en la cárcel de Segovia por un delito de tráfico de influencias y otra de más de 50.000 euros por cohecho-- a raíz de la gestión que realizó durante esa legislatura al frente del Ejecutivo balear.

Cinco millones de euros sin IVA

En un informe de 220 páginas, al que ha tenido acceso este medio, el fisco hace hincapié en las facturas que la UTE --liderada por Dragados con un 48% de participación-- emitió durante 2007. Y se ha topado con un importe  de 12,3 millones de euros que la unión de empresas facturó, pero de los que únicamente se pagó el IVA de 7,5.

Los 4,8 millones restantes corresponderían, según Hacienda, a "cobros o pagos ajenos a la realidad económica" de las facturas. Se trata de unas circunstancias que Florentino Pérez tendría que aclarar si finalmente es citado a declarar por el juez instructor de estas investigaciones, José Castro, quien a la luz de lo que arrojen las últimas pesquisas decidirá si imputa al empresario o le emplaza a comparecer en calidad de testigo.

Desde la UTE a la concesionaria

Tal y como precisa la AEAT, los 12,3 millones de euros fueron facturados por la UTE --integrada por Dragados, FCC, Llabrés Feliu y Melchor Mascaró-- a la concesionaria que, conformada por el mismo grupo de empresas, resultó ganadora del concurso de adjudicación tras un proceso plagado de presuntas irregularidades que están siendo investigadas desde hace más de un año.

Una vez obtenida la contratación en diciembre de 2006 --por un presupuesto de 635 millones--, las cuatro sociedades constituyeron un mes después una unión temporal de empresas para proceder a la construcción del hospital.

Cruce de facturas

Llegados a este punto, el fisco decidió analizar las cuentas tanto de la UTE como de la concesionaria y las facturas que entre ellas se giraban. Según su informe, el libro de registro de las facturas emitidas por la UTE plasma el importe de 12,3 millones, mientras que en la declaración anual del IVA únicamente figuran como tributados 7,5 millones. Sobre el resto del dinero, la AEAT no arroja ninguna conclusión.

Sin embargo, no es éste el único hecho al que alude Hacienda. El organismo pone énfasis en una partida de 5,9 millones que la concesionaria incluyó en el contrato por el que traspasó las obras a la UTE encabezada por Dragados y que, según el documento, ésta tenía derecho a cobrar por 'la totalidad de gastos de estudios e informes previos y relativos a las obras'.

Liquidación tardía

El fisco asevera, sin embargo, que la cantidad fue liquidada a partir de 2009, dos años después, y además mediante facturas que nada tenían que ver con el objeto que establecía el contrato para los seis millones de euros.

De hecho, la totalidad de la partida fue facturada entre julio de 2009 y el mismo mes de 2010, sin que la UTE haya acreditado el por qué del retraso. En palabras de Hacienda, "máxime tratándose en principio de gastos previos incurridos con anterioridad".

El documento contempla el valor de las obras en 185,3 millones --sin impuestos-- y una duración de las mismas de tres años y ocho meses. En el caso de los 5,9 millones, la AEAT asegura, sin embargo, que pese a que las facturas relativas a los estudios previos debían pagarse proporcionalmente a la presentación del pago de las certificaciones de obra, no es hasta el 7 de julio de 2009 cuando se emiten las primeras desde la UTE a la concesionaria.