Pasar un poco de miedo produce placer y aumenta la testosterona

Los expertos aseguran que cuando se viven situaciones de espanto controlado se libera adrenalina

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Halloween es un ejemplo de fiesta que genera placer mientras se pasa un poco de miedo.
Redacción
Sábado, 31.10.2015 11:42

Las situaciones de miedo controlado como las que se viven en Halloween pueden generar placer e incluso reducir la ansiedad, según ha destacado la psicóloga Alejandra Serrano, de Ypsilon Sport Clínic y miembro de Saluspot, ya que al no haber ningún peligro real y tener un tiempo limitado acaba produciendo sensación de alivio.

Los sustos, según explica esta experta, suelen ser interpretados por el cerebro como una amenaza y activan el sistema nervioso simpático, que a través de la liberación de adrenalina controla las reacciones del cuerpo para preparar ante un posible ataque o huir.

"Se aceleran el ritmo cardiaco y la respiración, lo que favorece la circulación de más sangre en los músculos, que se tensan para predisponernos a la acción. Además, las pupilas se dilatan para enfocar mejor", ha reconocido esta experta.

Un aumento de la testosterona

Pero cuando estos sustos o el miedo están controlados, la situación es diferente e incluso "es muy fácil pasar del miedo a la risa, con todos los beneficios que la carcajada aporta al organismo", al tiempo que también produce un aumento de la testosterona.

Serrano ha reconocido que no todo el mundo disfruta de la tensión que producen las historias de terror sin que ello conlleve tener "fobias o miedos que le limiten en su día a día".

"Tan solo sucede que uno no disfruta de esa experiencia ni de la descarga de adrenalina que se produce en el cerebro, posiblemente porque generan más cortisol", ha explicado.