Las maletas Shad, para motos, una máquina de ganar dinero

El stand de productos Shad para una feria del motor en China.

La empresa Nad, de Barberà del Vallès, es un engranaje bien lubricado que arroja opíparos beneficios ejercicio tras ejercicio. Desde 1973 se dedica a diseñar y fabricar maletas y asientos para motocicletas. En 1992 lanzó su propia marca Shad. Posee una vasta red comercial que extiende sus tentáculos por los cinco continentes y vende en más de 70 países.

La penetración en los mercados extranjeros es tan efectiva que las exportaciones de la firma ya acaparan el 90% de sus ventas totales. El catálogo de productos, al margen de las maletas y los asientos, abarca también fijaciones, bolsas de viaje y accesorios para las comunicaciones de los motociclistas.

Excelente margen

Las cifras de Nad son elocuentes. En 2014, con una facturación de 32,8 millones, declaró un beneficio antes de impuestos de 5,5 millones, que quedó en 3,9 millones netos. En el ejercicio precedente, las ventas habían sumado 38,2 millones y el excedente final, 5,1 millones.

La compañía tiene de administrador a Jaume Xicola Serrano y emplea a 26 personas. El capital social se lo reparten por mitad la familia Xicola y la empresa Beistegui Hermanos, de Vitoria, propiedad de José Luis Beistegui Chirapozu y sus hermanos. Esta firma vasca participa asimismo en la fabricante de las bicicletas Monty, fundada por Pere Pi, nueve veces campeón de España de moto-cross, trial y velocidad.