Los calvos son tendencia, la mala leche de Julio Iglesias y los trajes de Boyer

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Bar Rafeli se casa con un calvo rapado tipo Varoufakis, Romeva y etcétera. La "sonrisa" de Terelu Campos y la boda "farsa" de Rocío Carrasco, según su primer marido. Bergoglio también es Papa de la jet-set

Pablo Planas
Sábado, 3.10.2015 16:45

A Genoveva Casanova le encanta Bergoglio, el Papa Francisco I. Se conoce que tiene que anular su matrimonio con el chico de Alba, Cayetano Martínez de Irujo, para poderse casar con José María Michavila, el exministro de Justicia. Lo de las anulaciones matrimoniales, antaño, era de una enorme complicación, pero la intención papal es la de acortar y abaratar el procedimiento para no expulsar del templo a más cristianos. Los teólogos, como es notorio, no se ponen de acuerdo, pero ahí fuera nada ya es indisoluble ni nadie infalible. Genoveva ha tenido que salir a los medios, como en los toros, para desmentir los rumores de crisis en la pareja. Ahí no hay tema ni nada que rascar. Veva no tiene cuenta en el twitter, que es la diferencia entre la jet-set y quienes practican el postureo. Es decir, en un plano está la mexicana y en el otro, un suponer, la musa de Pan Bendito, Dolores Esteban (nada que ver con Belén), que lo peta en las redes sociales con fotos marranillas y comentarios sobre sus ligues.

Isabel y Mario van de la mano en "Love". Tienen los dedos entrelazados, que es la forma de darse la mano de quienes están muy enamorados. Pura antropología. Los indios yanomamo, por ejemplo, también lo hacen. Dice Pilar Eyre en "La Otra Crónica" de El Mundo que la Preysler sabe tratar muy bien a sus hombres y que de seguro, el despacho de Boyer ya es el de Vargas Llosa. Los trajes del difunto han ido a parar a la beneficencia. Y los libros, según Pilar, tienen toda la pinta de recalar en breve en la Cuesta de Moyano. Física y egiptología.

La "exclusiva" del Hola de la semana pasada, la boda en primavera, que no queda nada ni poco, de Rocío Carrasco y Fidel Albiac es el pisto de portada del Diez Minutos y Semana. En la primera revista se dice que con quien de verdad se lleva bien la hija de las más grande es con el clan de las Campos. Pues Ortega Nocano va diciendo que todo lo buen que le pase a Rociíto les encanta a él y a sus circunstancias. En Semana en cambio aparece Antonio David, el exmarido de la antedicha, para proclamar que la boda es una farsa. Según se mire. La comprometida pareja lleva quince años de noviazgo en los que han tenido que consumar a la fuerza, se supone. Así que desde ese punto de vista, el enlace religioso sería una farsa. Sin embargo, ¿quién es el ex para opinar y cuántas bodas no son una farsa? Semáforo rojo para Antonio David.

Las Campos. En el QMD es portada Terelu sobre el titular "Vuelve a sonreir". Como todo el mundo sabe, a Terelu le ha dejado el novio y se le ha muerto una tía. No es poca cosa precisamente. Pero en el QMD dicen que ha celebrado su cumpleaños. Y para mayor abundamiento desvelan que medio siglo la contempla. Se ha perdido toda noción de caballerosidad. La sonrisa no es tal. Un baja para el QMD.

¿Y el Hola? Pues la revista de referencia refiere una declaraciones de Julio Iglesias, primer marido de Isabel la catódica. Ahí va el cantante y exportero del Real Madrid y manifiesta: genial el lío con Vargas Llosa porque así tendrá con quien hablar. ¡Toma! En todos los morros más patada a la genitalidad del premio nobel. La segunda cuestión, al margen momentáneo de la publicación, es que el "piriodismo", rosa, político, deportivo y general tiene una pregunta obligada en estos días. Así que llega Martin Amis a presentar su última novela y le pregunta que cómo ve lo del "procés". Está Stephen Hawking a punto de desarrollar una breve explicación sobre el origen del universo y le interrumpe el presentador: Sí, sí, mucho big-bang y tal, pero el tema catalán ¿qué? Lo mismo le ha pasado a Julio Iglesias, que ha dicho que tiene 72 años y no comprende el separatismo, como si ya le viniera tarde y no entendiera la aplicación.

De vuelta al Hola, ojo a la foto de portada de la boda de Bar Rafeli con el empresario Adi Ezra. Pelado como una bola de billar. Los calvos están de moda y no nos referimos a enseñar los mofletes del trasero sino a la pinza, bola o cabeza. Estaba Duran (Lleida). Empezó Varoufakis, el sofista griego. Llegó Romeva, el capitán "Junts pel 3%". Y ahora Ezra, el marido de la top model. Es el hombre Kojak, el encanto de Yul Brinner y Telly Savallas. Dicen que a ellas les chifla.

Lo de Jorge Javier en Lecturas es un poco exagerado. Se refiere a la crítica televisiva y a los trepas y trepos de su entorno. Nada grave ni chantajoso. Lo típico en el oficio, pero jugando en champions.

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