Los hoteles Petit Palace llevan seis ejercicios en números rojos

Fachada del hotel Petit Palace de Madrid

La compañía High Tech Hotels & Resorts, titular de los establecimientos Petit Palace, acumula seis ejercicios con fuertes pérdidas, que han situado sus fondos propios en un abultado saldo deficitario de 36,2 millones de euros.

Con todo, la situación mejoró notablemente durante el último año. La firma logró resultados positivos de explotación por importe de 1,6 millones, frente a los números rojos de 21,3 millones precedentes. El flujo de caja también arrojó números negros de más de 6 millones. El resultado final todavía estuvo teñido de tinta roja debido a los gastos financieros y se cifró en 720.000 euros de pérdida.

Pérdidas acumuladas de 70 millones

Ésta había ascendido el año anterior a 42 millones, sobre todo por el deterioro del inmovilizado. En el periodo 2009-2014, el quebranto total se eleva a más de 70 millones. La firma arrastra un pasivo bancario de 75 millones, que ya hubo de refinanciar en 2011.

High Tech cuenta con 33 hoteles, 20 de ellos en Madrid, 4 en Barcelona, 3 en Sevilla, 2 en Valencia, 2 en Bilbao y uno en Málaga y en Salamanca.

El capital del grupo está en manos del fondo inversor madrileño Nmas1 Dinamia, que luce una participación del 52%. A su vez, el principal socio de Nmas1 Dinamia es el financiero catalán Ricardo Portabella Peralta, residente en Suiza y poseedor de una fortuna espectacular.

Salida a bolsa frustrada

El fondo ha intentado en repetidas ocasiones dar el pase a su lote accionarial y propinar un pelotazo. En 2007 tenía a punto la salida a bolsa de High Tech, pero hubo de posponerla por la mala situación del mercado. Un año después repitió la jugada, con el mismo desenlace. Poco después, la empresa entró en pérdidas y ya no las ha abandonado.

Los planes de crecimiento calculaban que la red llegara a 80 hoteles en pocos años, pero lo cierto es que mantiene los mismos que tenía en 2007. En los últimos tres años la plantilla se ha recortado de 500 a 366 personas. Al margen de los problemas financieros, en el seno de la casa han surgido algunas tensiones entre los socios minoritarios y Dinamia.