Vega Sicilia gana dinero a capazos

Pablo Álvarez, actual patriarca de la saga familiar propietaria de Vega Sicilia.

La prestigiosa firma vinícola Vega Sicilia, de Valbuena de Duero (Valladolid), tiene en marcha la construcción de una nueva bodega en Samaniego (Álava, Rioja Alta). La inversión suma 25 millones de euros y la entrada en servicio se prevé para el próximo año.

Las obras corren a cargo de una de las cinco bodegas que posee el grupo. Se trata de Benjamín de Rotchschild & Vega Sicilia, fundada 11 años atrás a medias por la afamada familia francesa, accionista de Château Lafite, y la compañía española. Comercializa sus caldos con la marca Macan.

Cuatro subsidiarias

Las otras cuatro subsidiarias responden a los nombres de Vega Sicilia y Alión, ambas acogidas a la denominación de origen Ribera de Duero; más Pintia, sita en Toro, y Orémus, ubicada en Tokaj, Hungría. El grupo emplea una marca corporativa superior, que agrupa las cinco enseñas, titulada Tempos Vega Sicilia.

El germen del conglomerado y buque insignia es Vega Sicilia. Las magnitudes económicas de la casa reflejan la altísima rentabilidad del negocio. El último año, con unas ventas de 24,5 millones, declaró un beneficio antes de impuestos de 12 millones, que quedó en 9,3 millones netos. Tiene un capital de sólo 105.000 euros y acumula unas reservas de 100 millones. Exporta el 38% de la producción a más de 100 países.

Vega Sicilia y las restantes bodegas del grupo pertenecen a la sociedad de cartera El Enebro, de Madrid, que está controlada por los hermanos Marta, Elvira, Juan Carlos, Emilio y Pablo Álvarez Mezquiriz.