"Gentuza" y "catacuquis"

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Viernes, 27.11.2015 00:00

Una de las cosas más divertidas del procés, que también las tiene, es descubrir el verdadero sentir público de gente anónima. En ese sentido, leyendo por Twitter, siempre me han hecho gracia dos expresiones usadas, "gentuza" y "catacuqui", para referirse de forma 'cariñosa' a ese sector independentista irreductible. Ya saben, esos incapaces de razonar más allá de un discurso común, de un dogma o una fe. Ambas son fácilmente leíbles en la red estos días.

Algunos pensamos que la gracia de un país está siempre en la divergencia de ideas, y nunca en la convergencia

La primera, "gentuza”, cuya definición no hace falta buscar, es una forma clara para calificar ciertas actuaciones --podríamos decir-- ajenas a la coherencia. Como creo que todos entendemos su concepto, tampoco me voy a entretener mucho en la misma. Personalmente me gusta más la otra, "catacuqui". Original, más autóctona, menos conflictiva y más del procés. Está sería, además, algo más cariñosa, quizás hasta más irónica. Esta palabra define con certeza una forma de pensar muy habitual en los nuevos independentistas de última hora.

Siempre hemos escrito que el pensamiento independentista --como cualquier otro-- no sólo es respetable, sino que debe ser respetado. Otra es que por lo mismo pueda ser abiertamente criticado. Por suerte, algunos pensamos que la gracia de un país está siempre en la divergencia de ideas, y nunca en la convergencia. Con la divergencia, la confrontación dialéctica, los discursos enfrentados... sale el progreso. Con el pensamiento único, la propaganda unificada, sale... bueno pues sale sinceramente la tontería y el estancamiento. Algo así como lo que pasa en Cataluña desde hace años.

Volviendo pero a "catacuqui", creo que todos sabríamos decir que algo "cuqui" sería algo así como mono, de moda. En un sentido obviamente muy pijo. Ya saben, más centrado en, por ejemplo, la Diagonal parribao barrios más pudientes, que en el extrarradio de Barcelona. Es una palabra que curiosamente no esta incorporada en la RAE. En Cuba, suponemos que su origen, significa vestir bien o bonito. Unida al sufijo "cata" da un juego interesante. Podríamos decir que el "catacuqui" es aquel/la que abraza la independencia como algo puntual, una forma de vida "molona". Vamos, algo que esta de moda, y como tal puede pasar.

Podríamos decir que el "catacuqui" es aquel/la que abraza la independencia como algo puntual, una forma de vida "molona". Vamos, algo que esta de moda, y como tal puede pasar

Más allá sería una expresión para definir ese algo territorialmente centrado en una clase media alta, con pocas preocupaciones en la vida. Gente estigmatizada y con una clara necesidad de autoestima. Gente necesitada de un elemento común "a los suyos" para sentirse más importante y, cómo no, necesario en un mundo irreal, de fantasía. Antes era la religión lo que unía, ahora son los sentimientos. Por lo que no veremos esos personajes denominados "catacuquis" en ciudades dormitorio, ni en áreas de trabajadores. Las cosas mundanas no van con ese aire superioridad.

Porque, al final, ser independentista, y a eso vamos, es lo que está de moda. De lo que hay que hablar y como hay que vestir. Dudamos si será algo puntual o algo pasajero. Muchos ya se han dado cuenta de que no les mola últimamente "la deriva de Mas". Ya me dirán qué hace un pijo con un tirado trasnochador de las CUP. Eso sí, mientras han disfrutado dándole apoyo. Recuerden, empezamos con manifestaciones "supuestamente millonarias", y el otro día, el domingo, apenas 3.000 personas de la ANC salieron a la calle.

Quizás mucho "catacuqui" se ha cansado de ser aquel niño mono al que los mayores le fruncían la mejilla. Peor aún, quizás esos mayores, como Mas, Junqueras u Homs, han creído que sus fieles "catalanes" eran simplemente niños monos a los que manipular. Pero, al final, como la vida misma, las historias siempre acaban siendo reales. Los juegos de niños se convierten en reales. No todo se puede gestionar sin madurar. Las historias catalanas, de nuestra Cataluña, no siempre han sido como ahora, de niños grandes bien, "catacuquis" o, peor aún, simplemente "gentuza". Quizás por eso no toca enfrentarse a nadie sino simplemente explicar las cosas como se ven. ¡Catacuquis, se acaba el recreo!

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric
Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.
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