¿Quiénes son los críticos apartados de CDC?

Dirigentes del partido de Artur Mas rechazan un pacto con la CUP y prefieren ir a nuevas elecciones, mientras hay cada vez menos cargos para repartir

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El presidente en funciones de la Generalitat, Artur Mas
Carles Bellsolà
Viernes, 20.11.2015 23:20

El largo –y aun no concluido– culebrón de las negociaciones entre Junts pel Sí y la CUP para la investidura ha provocado malestar no sólo entre ambas CDC y la formación cupaire –ERC se mantiene llamativamente al margen–, sino también dentro del partido de Artur Mas. Algunos veteranos dirigentes del partido, e incluso miembros del Ejecutivo de Artur Mas, se han posicionado claramente en los últimos días contra el acuerdo con la formación antisistema. Al precio de quedar apartados.

Fernández Teixidó, fuera

El más enérgico fue el veterano Antoni Fernández Teixidó, que ha renegado en público no sólo de cualquier acuerdo con la CUP, sino también –más entre líneas– de la vía independentista. Representante del ala más liberal de CDC, Teixidó no ve en absoluto aceptable que su partido se avenga a las condiciones de una formación que se declara anticapitalista como la CUP. Su respuesta, dimitir de todos sus cargos y verter un torrente de ataques en los medios contra la línea de Mas.

No menos duro fue el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, que esta semana, en un articulo de opinión en Ara, destacó la obviedad de que la CUP "es un partido anticapitalista de extrema izquierda". Y que una formación como CDC "no puede aceptar sus condiciones". Por lo que rechazó el pacto "aunque nos pueda llevar a nuevas elecciones"

Previamente, La Vanguardia había filtrado un tenso Consell Executiu en el que diversos consejeros expresaron a Mas su malestar con tener a la CUP como aliados. Entre los cuales, Mas-Colell. Y este mismo viernes 'El Confidencial Digital' afirmaba que el titular de Economía habria ya comunicado a Mas que renunciará si es la CUP quien apuntala al próximo Govern.

Aun hay otro crítico de peso. El consejero de Empresa y Empleo, Felip Puig, que criticó que "una formación con 10 diputados", en referencia a la CUP, no debe "marcar la política económica" del ejecutivo catalán.

Ya no son diputados

Puig ha sido uno de los dirigentes de CDC que más frío se ha mostrado en los últimos meses con el proyecto independentista. También poco entusiasta –aunque muy ambiguo– es el consejero de Territorio, Santi Vila, que también se contaría entre los rebeldes del Consell Executiu. Y en el pasado habría expresado sus dudas el titular de Justicia, Germà Gordó.

Salvo este último, ninguno de todos estos destacados críticos es ahora diputado, cuando sí fueron elegidos en la anterior legislatura. Y la falta de sillas no parece una cuestión ajena a las tensiones crecientes en el seno de CDC.

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