Artur Mas, el Periandro catalán

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Viernes, 13.11.2015 00:00

Siempre he querido evitar escribir citando griegos clásicos. Todos sabemos que con la Wikipedia es muy sencillo buscar, incluso comparar cualquier líder con un personaje del pasado. Pero reconozco que el espectáculo casi enfermizo de Artur Mas no me ha dejado alternativa. Estos actos pensados como épicos en su indolente cerebro drenado por su dorado ego fijo han debido tener un pasado. He buceado en algunas biografías griegas, pensando qué final puede esperar un individuo como Artur Mas, el astuto.

Artur Mas ha construido una historia alrededor de su vida tan fantasiosa, que cualquier épica quedaría corta

He partido de ciertos lugares comunes en la lírica. La lírica, como la epopeya, tiene siempre un lugar común, el tránsito a la muerte. Artur Mas ha construido una historia alrededor de su vida tan fantasiosa, que cualquier épica quedaría corta. Un personaje como él no puede yacer sobre una cama cualquiera bajo intenso tratamiento médico. Tampoco puede pudrirse en una cárcel provinciana. El personaje ha creado tal historia que su fin debe ser especial, determinante, único en su imaginario catalán. Artur Mas es ese héroe con pies de barro destinado a crear una leyenda antes que ser delatado por las agendas llenas en los juzgados.

Y encontré su referente, su alter ego: Periandro. En su tiempo, cientos años a. de C., gobernó Corinto con mano dura. En su enésima crisis familiar con su hijo, expulsado años atrás, envió a su hija para convencerle de volver y aceptar el trono: "Si no vuelves pronto, toda la familia [aquí, famiglia] va a quedar arruinada. Hijo, no abandones a otros nuestras grandezas que tan legítimamente te pertenecen". Ese hijo era Licofrón. En el siglo XXI, las CUP. Ni uno ni otro aceptaron ese ofrecimiento y el líder con gran tristeza se abandonó al suicidio.

Al final todo este proceso habrá llevado al ensalzamiento del Tirano en ciertos ámbitos, pero lo que habrá logrado es la masacre colectiva del catalanismo

Pero alguien épico. Un líder, un gobernador de antaño. Era de esos de mano dura, sin encajes, sin embates, sin empatía por nada alejado de su ser. Un tipo así no podía simplemente morir. Así, Periandro, con su decisión ya tomada, encargó a dos jóvenes militares que le acompañarán a un bosque. Allí debían darle muerte y luego enterrarle. Per antes encargó a otros dos personajes esperarlos a cierta distancia para darles a su vez muerte. Y así sucesivamente, con otros dos, luego otros y otros. Su fin era que nadie supiera ya donde yacía su cuerpo. Planteó su suicidio, aunque su locura lo convirtió en una gran masacre.

Por eso Artur Mas, el astuto, tiene mucho de Periandro. En su muerte anunciada (política, no se lleven al equívoco), fue acompañado primero por sus fieles primarios, CiU. Pero tras su muerte fueron asesinados por los que les esperan (CDC), y estos, aunque no lo crean, por otros más allá (ERC), y estos otros por otros (CUP). Al final todo este proceso habrá llevado al ensalzamiento del Tirano en ciertos ámbitos, más cierto, pero lo que habrá logrado es la masacre colectiva del catalanismo. Un triste final, o no, para un personaje y una forma política cruel cuya máxima siempre ha sido, yo, yo, yo, nosotros, nosotros, la familia, la famiglia. Ya ven Artur Mas ya tiene su personaje de leyenda, el Periandro catalán.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric
Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.
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