Calzedonia se expande a la velocidad de la luz

Un establecimiento Calzedonia

La prolífica red italiana de tiendas textiles Calzedonia progresa sin desmayo, a una velocidad extraordinaria. Desde hace más de diez años, las ventas suben como la espuma a un endiablado ritmo de dos dígitos, que en algunos ejercicios ha llegado nada menos que hasta el 27%. El promedio acumulado en ese periodo se cifra en el 16%.

El año pasado, la cifra de negocio creció un 12% y alcanzó los 219 millones de euros. Semejante nivel significa que la facturación se ha doblado en el último lustro, pese a haber coincidido con una fortísima crisis de consumo.

En cuanto a los resultados, en 2014 el flujo de caja sumó 6,2 millones y la rúbrica final del balance arrojó una pequeña pérdida de 176.000 euros, frente a beneficios de 1 millón el año anterior. La plantilla consta de más de 1.500 empleados.

La matriz del grupo, con sede en Verona, posee una red comercial de 1.800 tiendas sitas en 25 países, bajo las marcas Calzedonia y Tezenis.

El surtido comprende medias, pantis, calcetines y ropa de baño. El origen del grupo fue la marca Calzedonia, que se lanzó al mercado para comercializar medias y trajes de baño. Más tarde, el repertorio se completó con otros dos estandartes, Intimissimi y Tezenis, que venden lencería y pijamas. Este año se ha inaugurado Intimissimi Uomo, para clientes masculinos.

El grupo destaca un triple hecho diferencial respecto de otros competidores: amplia oferta de producto, excelente relación calidad/precio y artículos de última moda.

La filial española se administra desde Hospitalet de Llobregat. Está presidida por Matteo Muraro y tiene entre sus consejeros a Carlos Tello López, Eva Font Muntadas y Eva Roqué Rodrigo.