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Copisa, la constructora de las 'mordidas' a CDC y Pujol, tiene un agujero de 119 millones

El presidente de Copisa, Josep Cornadó, y la sede central de la inmobiliaria en Barcelona

La sociedad holding Auró 97, matriz de todo el grupo Copisa, cerró sus cuentas de 2014 con unos recursos propios negativos de casi 120 millones de euros. Así se desprende de las cuentas consolidadas depositadas en el Registro Mercantil de Barcelona. Ello significa un empeoramiento respecto del balance del ejercicio previo, cuando tal epígrafe presentaba un saldo deficitario de 109 millones.

Sobre el papel, el grupo se encuentra incurso en causa de disolución y en consecuencia está obligado a abordar una operación “acordeón”, de reducción y simultáneo aumento de capital, que restablezca su situación patrimonial. Pero Copisa ha soslayado dicha circunstancia gracias a tener recibidos 131 millones de una filial, en concepto de préstamos participativos. Éstos, a su vez, derivan de la refinanciación del pasivo acordada con la banca. Tales recursos computan como fondos propios, por lo que el patrimonio contable cambia de signo y se sitúa en casi 18 millones positivos.

Auró 97 facturó el año pasado 385 millones, con baja de 5 millones. Los resultados pasaron de 182 millones de pérdida a 7,1 de beneficio, si bien más de la mitad de las compañías integrantes del entramado todavía arrojan quebrantos. Durante el ejercicio repartió un dividendo de 1 millón con cargo a reservas.

El grupo adeuda a la banca 388 millones, frente a los 420 millones de 2013. Ante la imposibilidad de hacer frente a sus compromisos, en los últimos tiempos ha suscrito varios acuerdos de refinanciación. El primero de ellos data de 2011. El segundo se rubricó en agosto de 2014. Entre otros pormenores, acarreó la entrega de activos a cambio de la cancelación de deudas por valor 66 millones. Sin embargo, llegado el final del ejercicio, se incumplían los ratios que obligaban a la empresa. En consecuencia, las entidades podían dar la deuda por vencida y exigible.

Hubo nuevas negociaciones con la banca y finalmente el pasado julio se firmó un nuevo pacto que alarga las amortizaciones para adecuarlas a la generación de flujos de efectivo a medio plazo y, de forma paralela, para que la compañía mantenga una óptima posición de tesorería.

Con esta postrera reconversión, la compañía rebajará notablemente los 16 millones de gastos financieros contabilizados en 2014. Además, las deudas inmobiliarias quedan reducidas a 53 millones. También se han aislado pasivos de la filial Marina Far Vilanova por 25,8 millones, lo que implica que en caso de impago, no sean reclamables a la matriz. Por último, el acuerdo abre una línea de factoring de 15 millones.

A cambio de esas facilidades, Auró 97 ha tenido que pignorar el inmovilizado material e inmaterial, inversiones inmobiliarias, existencias, saldos a cobrar de terceros, inversiones financieras a corto y largo plazo y tesorería, por un importe conjunto de 152 millones. También se han pignorado las acciones de la propia holding, amén de las acciones de las filiales.

El conglomerado comprende 51 compañías, dedicadas a construcción, promoción inmobiliaria, concesiones y mantenimiento. La cartera de pedidos suma 643 millones. La plantilla se compone de 1.260 personas.

El grupo figura entre los mayores donantes de las fundaciones de Convergència Democràtica de Catalunya, presuntamente a cambio de contratas de obra pública. Tanto el presidente ejecutivo Josep Cornadó como el ex consejero delegado Xavier Tauler están imputados por la justicia. Tauler, acusado de pagar más de 3 millones de euros a Jordi Pujol Ferrusola, fue detenido por el caso del 3%. También está procesada Elvira Vidal Dinarés, esposa de Cornadó y consejera delegada de Auró 97.