El flautista de Hamelin ya huele a meado

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Domingo, 15.11.2015 00:00

El mismo jueves del segundo 'no' de la CUP a Artur Mas proyectaban por La 2, en el ciclo de Historia de Nuestro Cine, 'Viaje a ninguna parte', de Fernando Fernán Gómez, el nieto bastardo de María Guerrero.

"¿Qué mal he hecho para merecer esto?", se preguntaba desconcertado el president no querido por la mayoría del Parlament mirándose al espejo

No vayan a pensar que TVE la proyectó pensando en la película o en la tragicomedia del Parlament ('Viaje a ninguna parte', antes que en el cine, se había representado en el teatro). No me sean paranoicos: la película se había anunciado con una semana de antelación. No me consta que los jerifaltes de TVE hubieran hablado con la CUP...

El jueves por la noche el partido de Mas estaba de duelo, ponía una flor de crisantemo sobre la tumba de Convergència. "¿Qué mal he hecho para merecer esto?", se preguntaba desconcertado el president no querido por la mayoría del Parlament mirándose al espejo; y el espejo le respondía: "Tranquil Artur, no has fet res malament".

Tres son las características de un psicópata como él (ver 'Un psicópata carismático llamado Artur Mas'): saber atraer y persuadir a la gente gracias a una excelsa oratoria, no tener empatía para entender a quien no piensa como él y, el tercero, la culpa de todos sus problemas son de los otros. Así está descrito esta patología clínica.

Es un auténtico hombre corcho, porque flota en todas las aguas, incluso bajo la tormenta perfecta

Espero que a muchos de sus seguidores se le haya caído la venda de los ojos, y vean qué hay detrás de las grandilocuentes palabras de este personaje que es un auténtico hombre corcho, porque flota en todas las aguas, incluso bajo la tormenta perfecta. La naturaleza del corcho es esa. Puede dar la vuelta, pero siempre flota, y nunca se ahoga.

Hay una célebre frase de Groucho Marx que parece haber sido escrita para él: estos son mis principios y, si no le gustan, puedo cambiarlos.

No lo digo sólo porque con 45 años cumplidos decía que el independentismo de ERC había sido superado por la Historia, como esta semana le recordó Inés Arrimadas en el Parlament.

No me hace falta ir tan lejos: en octubre de 2012, una semana después de haberse convertido a la fe de carbonero independentista. Diez días antes, Mariano Rajoy le había dicho que naranjas de la china a la reclamación de un concierto para Cataluña como el vasco, Artur Mas decía en una entrevista de prensa que era el mejor momento para salir de España porque como estábamos hasta el corvejón de la crisis había menos que perder... y otra cosa aún más interesante que revela su psicología mutante: el rey Juan Carlos podría continuar siendo conde de Barcelona, como Isabel II lo continua siendo simbólicamente de los países de la Commonwealth británica.

Las caras apesadumbradas de sus señorías de JxSí reflejaban que acababan de asistir a una sesión de ridículo

¿Qué tiene que ver esta ocurrencia con el grito de "¡Visca la República catalana!" de la Forcadell el lunes del primer aniversario del 9N en el que se aprobó formalmente la desconexión con España? Nada. Es lo que decía Groucho Marx, o algo peor, lo que temía Josep Tarradellas: en política lo que no está permitido es hacer el ridículo.

Las caras apesadumbradas de sus señorías de JxSí reflejaban que acababan de asistir a una sesión de ridículo. Ver en genuflexión al president como en aquella misma noche con un hiriente sarcasmo había retratado el 'Polònia' de Toni Soler (entre los suyos también hay quintacolumnistas, ya no te puedes fiar de nadie).

Y es que suplicar de esa manera a la CUP sí que es una ataque a la dignidad de este Narciso que ha podido comprobar en sus carnes que quien se acuesta con niños se levanta mojado. Hace falta ser muy ciego para no verlo. Es esa ceguera la que impide ver a los separatistas el infierno de Forca-Hell al que nos están invitando, pero ahora el flautista de Hamelin ya huele a meado...

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¿Quién es... Roberto Giménez Gracia?
Roberto Giménez

Durante treinta años ha sido director de la 'Revista del Vallès', era el segundo semanario comarcal más antiguo de Cataluña, y director de Honor de 'El Vallès del siglo XXI'. Ha escrito nueve volúmenes de 'Casi treinta años y un día' -en Sant Jordi de 2016 se publicará el décimo ('Historias de mujeres vallesanas')-, donde explica sus experiencias de esos años como director del comarcal más leído en Cataluña, que desapareció seis meses después de que lo dejara. Retirado antes de tiempo, con 55 años, por culpa de una bala traidora en la médula... Se le puede seguir en Facebook y en Twitter, donde cuelga otros artículos.

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