La CUP ratificará en Perpiñán y con el "Estado Aragonés" su no a Mas

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El TC se inclina por permitir el pleno de la desconexión y Rajoy se da cuenta del calado del desafío independentista. Podemos se militariza y ficha al general de Carme Chacón, Julio Rodríguez

Pablo Planas
Jueves, 5.11.2015 08:39

ABC: El TC se inclina por permitir el pleno de la ruptura con España

El Mundo: Rajoy: "Nos enfrentamos al mayor desafío de España en décadas"

El País: La OTAN alerta de un peligro inminente en el Mediterráneo

La Razón: El Constitucional permitirá que se celebre el pleno soberanista

Ara: C's, PSC i PP tensen el Constitucional

El Periódico: Londres sospecha que una bomba derribó el avión ruso

El Punt Avui: El 'no' busca els vots al TC

La Vanguardia: Rajoy endurece su discurso contra los planes de ruptura

Cinco Días: Empleo habilita hoy en su web un simulador para conocer cuánto se cobrará de pensión

El Economista: EEUU apunta ya a una subida de tipos antes del fin de año

Expansión: Rajoy: "El IRPF tiene que estar por debajo del 43%"

Militares en política. Matías Alonso, el diputado de Ciudadanos, y pare de contar hasta ayer. Podemos, la izquierda antisistema, revolucionaria, justiciera, asamblearia, zapatillera y coletuda ha fichado a un general con cuatro estrellas, nada menos que a Julio Rodríguez, que fue el Jefe del Estado Mayor de la Defensa en los tiempos de Zapatero, cuando Carme Chacón era la ministra de los Ejércitos. El ex Jemad, tal es la jerga milica, se presenta a las elecciones en el número dos de Zaragoza y hoy posa contento en la prensa, sin el gesto adusto que lucía en los tiempos de la casaca de camuflaje, con su gorrilla de la rama aérea. Si gana Pablo Iglesias, Julio Rodríguez garantiza que España seguirá en la OTAN. Podemos se institucionaliza y militariza.

Pasmo en el PSOE ante el cambio de trinchera de su último militar de referencia. Como estará la cosa que la izquierda de la izquierda se aviene con el generalato mientras que Pedro Sánchez no consigue ni que le apoye Ramoncín.

La actualidad catalana estaba ayer a las puertas del Tribunal Constitucional. Además de Rodríguez, el trío Arrimadas, Iceta y Albiol se hizo la foto por orden de altura con sus respectivos recursos contra el pleno del cortocircuito. No hay nada que hacer, al menos a priori. Los magistrados se inclinan por actuar una vez se haya consumado la aprobación de la proclama independentista.

En El País traza la crónica del particular María Fabra, que escribe: "El pleno del Tribunal Constitucional debatirá este jueves sobre la admisión a trámite de los recursos del PP, Ciudadanos y el PSC contra la tramitación de la declaración independentista elaborada por Junts pel Sí y la CUP. En el espíritu de una amplia mayoría de sus magistrados está la intención de admitir a trámite los tres recursos y no atender las medidas cautelares que reclaman que el Constitucional prohíba la celebración de la sesión plenaria del próximo 9 de noviembre, en la que se tratará la propuesta secesionista".

Sigue: "Aunque la decisión queda pendiente de la votación, fuentes del Constitucional han señalado que, dados los precedentes y por una razón de oportunidad, el pleno se decantará por no acceder a la suspensión de la sesión que el Parlamento catalán tiene previsto celebrar el próximo día 9. Los precedentes se refieren a la tesis que, en otras ocasiones, ha defendido el tribunal y que sostiene que, en democracia, no se debe prohibir ningún debate político en un Parlamento. La oportunidad, al hecho de que el Gobierno impugnará la resolución en la que se apruebe el inicio del proceso de desconexión de España y, en ese caso sí, la suspensión es automática".

Más: ""No debemos prohibir un debate, aunque sea de cuestiones inconstitucionales", señalan fuentes del tribunal que exponen cómo, por el mismo hecho, no se podría plantear y tratar en ninguna Cámara cualquier medida que actualmente no esté recogida en la Constitución, como los indultos generales, las amnistías o la pena de muerte. Las mismas fuentes consideran que es muy diferente el debate a la resolución que salga del mismo, que sí puede violar la Constitución. Los magistrados no son ajenos, además, al hecho de que los grupos independentistas hubieran celebrado la sesión plenaria de todas formas y, que, a partir de ese momento, la mera celebración de un debate político obligaría a tomar medidas más drásticas".

Todo listo pues para la performance del próximo lunes al lado de zoológico de la Ciudadela. El papelito acordado por la CUP y Junts pel Sí es de traca, una contradicción tras otra, terminología petarda en plan "empoderamiento" e "implementación" y el comienzo del inicio del principio del arranque del estado catalán independiente en forma de república. En la pista central Mas, rodeado por los leones y las tigresas de la CUP, diez fieras de colmillo afilado.

En El Mundo montaron ayer una fiesta con la presencia de Mariano Rajoy. El titular de la portada es de cuidado: "Nos enfrentamos al mayor desafío de España en décadas". Se refiere a Cataluña. ¿Cómo se habrá dado cuenta Rajoy de lo que pasa en Cataluña? Llevamos tres años de proceso y el presidente se dispone a actuar con su característica agilidad y sus renombrados reflejos. A Marisa Cruz le toca hacer balance en el citado diario y apunta: "Rajoy está satisfecho. La decisión de abrir un diálogo con los líderes de las principales fuerzas políticas y con los interlocutores sociales para demostrar que existe una clara mayoría en defensa del orden constitucional frente a quienes desde Cataluña abogan por un proceso de ruptura ha dado excelentes resultados. El presidente se siente reconfortado porque ha conseguido -así lo afirmó ayer en el Foro de EL MUNDO- «un consenso básico» de los partidos mayoritarios, particularmente del PSOE y Ciudadanos, en torno a cuatro ejes: «Defensa de la unidad de España, de la soberanía del pueblo español, de la igualdad de los españoles y del respeto a la ley»".

Sigue: "El Gobierno se siente firmemente apoyado para responder, con una impugnación fulminante ante el Tribunal Constitucional, a la declaración independentista que Junts pel Sí y la CUP pretenden aprobar en el Parlament para iniciar el proceso de construcción de una república catalana. «Recurriré la resolución secesionista al día siguiente», aseguró ayer Rajoy. Se trata de un acuerdo que no se plasmará por escrito para evitar que surjan diferencias de matiz, pero que es suficientemente contundente, en su opinión, para plantar cara «al mayor desafío que ha vivido nuestro orden constitucional y la nación española en décadas». PP, PSOE y Ciudadanos suman fuerzas en este empeño y a ellos se unen dos fuerzas minoritarias, Unió y UPyD. Para el presidente del Gobierno, el compromiso que todas ellas han explicitado con los principios esenciales de la Constitución es decisivo. «Me parece», dijo, «que es el mejor consenso posible, el que garantiza nuestra convivencia armónica, ampara nuestra diversidad y el que recoge el sentir de la inmensa mayoría de españoles, incluidos también la mayoría de los catalanes».

Más: «La clave es que estamos de acuerdo en lo fundamental y vamos a actuar», aseguró cuando se le preguntó si no sería necesario plasmar en un documento por escrito el pacto de Estado alcanzado verbalmente en los encuentros de La Moncloa. No habrá un texto negro sobre blanco porque, tras explorar por vías parlamentarias la disposición de unos y otros, el Gobierno llegó a la conclusión de que el empeño presentaba demasiadas «pequeñas dificultades» que podían acabar dando al traste con el objetivo último de demostrar unidad sin fisuras.Ayer, Rajoy reiteró el compromiso, alcanzado con todos sus interlocutores, de mantenerles informados de la posición del Gobierno y de los pasos que se preparan para defender la legalidad «si finalmente es agredida»".

También habló Rajoy del mítico 155, pero sin citarlo, no fuera caso que se le atragante un cinco: "En este sentido, recalcó que el Estado tiene «mecanismos suficientes» para hacer frente a la situación, aun cuando -apuntó, sugiriendo el recurso de última instancia que sería la activación del artículo 155 de la Constitución- «nunca hasta ahora hayamos tenido que emplearlos, porque nunca hasta ahora se ha dado semejante deslealtad de una Administración contra la ley sobre la que se fundamenta su legitimidad»".

En un rincón Mariano, el rápido, Rajoy con calzón rojigualdo. En la otra esquina, Arturo, el astucias, Mas con pantalón cuatribarrado y una estrella en las partes pudendas. Fase de calentamiento. Rajoy es un peso pesado, puño de hierro en guante de seda. Mas, un superwelter, ágil y molesto como un mosquito tigre. De momento todo son puñetazos al aire, bailecitos a lo Cassius Clay, amagos de gancho, apuntes de derechazo y crochets vacíos con la zurda.

De vuelta a El País, Javier García Fernández, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense analiza los pros y los contras de la aplicación del famoso 155. El texto disecciona el funcionamiento del artefacto y pide, por ejemplo, que los Mossos dependa de la delegada del Gobierno, Llanos de Luna: "Ante la aplicación de la “hoja de ruta” independentista sería necesario (además de retirar al Presidente la potestad de promulgar y ordenar publicar leyes) suspender las competencias estatutarias que faciliten la aplicación de esa hoja de ruta. Habría que dejar en suspenso las competencias sobre organización de la Administración autonómica, régimen local, publicación de normas, seguridad pública, Seguridad Social, sistema penitenciario, transportes, función pública, infraestructuras de transporte y comunicaciones y servicio público de comunicación audiovisual. También habría que suspender los preceptos estatutarios sobre participación de Cataluña en los asuntos relacionados con la Unión Europea, acceso al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, acciones con proyección exterior y oficinas en el exterior. Finalmente, habrá que dejar en suspenso todo lo que se refiere a la Hacienda autonómica. Lo más importante, con todo, es suspender las competencias sobre seguridad pública para que la Policía autonómica se ponga a las órdenes del Delegado del Gobierno en concurrencia con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".

La CUP está en el centro de la cuestión y disfruta el momento, las ventajas de ser bisagra y muleta imprescindible para los juntos y revueltos. Ayer estuvieron con Forcadell. A Baños, el wally, no le dejan ir solo a las reuniones para que no meta la pata. Anna Gabriel es la que manda y le dijo a Forcadell que no y no a Mas. Baños, que se cree el poli bueno, asentía tanto a lo que decía la una como la otra.

En La Vanguardia se ocupan del asunto Àlex Tort y Maite Gutiérrez: "Las aspiraciones de Junts pel Sí de investir a Artur Mas como presidente de la Generalitat la próxima semana cayeron ayer de un plumazo. Esta vez formalmente. La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, que ayer abrió la ronda de consultas a los partidos, lo constató primero con la CUP, que no se mueve ni un milímetro al respeto. Y acto seguido, y si por si alguien albergaba alguna esperanza con Catalunya Sí que es Pot, su jefe de filas, Lluís Rabell, dejó claro que el voto de su formación será un no".

Más: "En esta ronda de conversaciones de Forcadell los números uno y dos de la candidatura de la CUP, Antonio Baños y Anna Gabriel, fueron los primeros e insistieron en "buscar fórmulas de consenso". La izquierda radical, sin embargo, sigue sin mojarse y proponer ningún nombre. "No hemos planteado ninguno, pero sí que hemos hablado de las muchas opciones viables", aclaró Baños a los periodistas".

Aquí viene lo bueno, la internacionalización de la causa y su apertura a sectores de la izquierda verdaderamente inauditos: "La CUP celebrará este sábado otro consejo político, esta vez en Perpiñán, donde aclarará, entre otros, el sentido del voto de sus militantes y simpatizantes de cara a las elecciones generales. Aparte, la CUP tiene prevista una asamblea nacional que se convocará una vez se cierre el acuerdo programático con Junts pel Sí. Sin embargo, en ningún caso esta asamblea abierta se hará antes de los debates de investidura de la próxima semana. Participarán dieciocho entidades y organizaciones que apoyaron a la CUP para el 27-S, entre ellas están invitadas Endavant, Poble Lliure, Arran o Lluita Internacionalista, pero también militan tes de Capgirem Vic, Estado Aragonés o Compromís per Ripollet".

En Perpiñán y luego con el Estado Aragonés y Compromís per Ripollet. Mas, déjelo correr. No merece la pena. Convoque elecciones y váyase al Canadá. Ni siquiera usted se merece que su cargo dependa de semejantes contingencias y contingentes.

Cambio de tercio. Ada Colau tiene una cierta tendencia natural hacia el autoritarismo. Ahora le ha dado porque no quiere que la gente tome taxis por la calle. Se conoce que le molesta tanto coche negro y amarillo dando vueltas en busca de clientes y lo va a prohibir. ¿Qué? ¿Pasa algo? Ojo no acabe prohibiendo los pinchos de tortilla.

Lo explica Luis Benvenuty en el diario de Godó, que ahora está por el respeto a la ley en una Cataluña moderna dentro de una España plural en el seno de la Europa de todos y al frente de la Sociedad de Naciones, tal fue su discurso del otro día. A lo de los taxis: "Unos se plantan en mitad de la calzada todos decididos, con dos dedos en la boca, y luego de soltar un agudo silbido gritan con autoridad ¡taxi! Otros ciudadanos, en cambio, no se bajan de la acera, quedan medio ocultos tras una papelera, apenas levantan la mano por encima del hombro, con tanta timidez que algún conductor somnoliento siempre pasa de largo sin darse cuenta. Y entre unos y otros hay múltiples variables y modificaciones. Unos atisban una pequeña luz verde en el horizonte urbano y corren con todas sus fuerzas, cruzan semáforos en rojo,esquivan coches, peatones y elementos del mobiliario urbano para lanzar un exabrupto cuando el vehículo amarillo y negro dobla ya, inalcanzable, la esquina; mientras que otros, como si mostrar interés, urgencia o apremio les restara dignidad y señorío, prefieren quedarse en el mismo. Pues todos estos gestos están condenados a desaparecer, igual que desaparecieron aquellos gritos acompañados de palmas que en mitad de la noche llamaban al sereno y despertaban a medio vecindario. El Ayuntamiento quiere desterrar de la urbe y en verdad de toda el área metropolitana la arraigada costumbre ciudadana de parar los taxis en mitad de la calle. Porque, argumenta, es antiecológica, contaminante, insostenible, arcaica... No hace otra cosa que enrarecer el tráfico y espesar el aire. De manera que el Consistorio y el Institut Metropolità del Taxi (Imet) están barruntando el germen de un plan para llenar Barcelona de pequeñas paradas de taxis".

Igual que en Logroño, que para tomar un taxi había que patear media ciudad y ya puestos se llegaba antes a pie.

Colau está tirando su prestigio a manos llenas, igual que la concejala Gala Pin, que abrevió una reunión con los vecinos del Raval (amedrentados por las cuatro bandas que controlan la prostitución en el Raval) porque se tenía que ir a jugar al baloncesto. Así se las gastan en Can Colau, lo que antes era el Ayuntamiento de Barcelona.

5 de noviembre, santoral: Ángela de la Cruz, Isabel, Zacarías, Berila de Chelles, Domingo Mau, Domnino de Cesárea y Guetnocio de Bretaña.