Los 'fuerdai', los chinos pijos

Las segundas generaciones de los multimillonarios se han convertido en un problema que ya ha llamado la atención del Partido Comunista

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Wang Sicong, el hijo del hombre más rico de China, en la celebración de su cumpleaños.
Redacción
Domingo, 15.11.2015 11:47

Fuerdai en chino significa, literalmente, "segunda generación de ricos", algo semejante a lo que aquí significa pijo. Se refiere a los hijos de los empresarios privados que se han enriquecido como resultado de las reformas y la apertura de la economía china. Algunas veces se utiliza como término general para los hijos de la gente rica.

La mayoría de los fuerdai nacieron en las décadas de 1980 y 1990, han heredado mucha riqueza, han tenido acceso a la educación privada u occidental y se espera que tomen las riendas de los negocios de sus padres un día.

Vida extravagante

Pero muchos no parecen interesados en los negocios, sino más bien en llevar un estilo de vida extravagante, mezclándose con los ricos y famosos, y dedicados a carreras en autos de lujo y a salir con mujeres hermosas.

Hu Bin, un fuerdai de 20 años, conducía un Mitsubishi de carreras en las calles de la ciudad de Hangzhou muy por encima del límite de 50 kilómetros por hora, y atropelló a un ingeniero de telecomunicaciones de 25 años llamado Tan Zhuo.

El informe de la policía estimaba que la velocidad en el momento del accidente era de unos 70 kilómetros por hora, lo que generó mucha indignación, porque el impacto fue tan fuerte que lanzó a la víctima por los aires a cinco metros de altura, y cayó a 20 metros de distancia del punto de contacto, lo que sugería que en realidad iba a una velocidad mucho mayor.

Alquilar un río

En junio de este año, un fuerdai "alquiló" parte de un río en la provincia de Henan para llevar a su novia en un paseo en canoa, y los trabajadores fueron obligados a alinearse a lo largo de la orilla y saludar a la pareja, para agradar a la dama.

Irónicamente, también es en las redes sociales donde muchos fuerdai muestran su estilo de vida, incluyendo Wang Sicong, el hijo del hombre más rico de China, Wang Jianlin, que publicó una foto de su perro con dos relojes de Apple en sus patas frontales.

Wang

Hay muchos que son bien educados, tienen metas y quieren satisfacer las expectativas de sus padres y la sociedad. Algunos de ellos han dejado las áreas tradicionales de trabajo de sus padres, por el sector de las tecnologías de la información, el software y la publicidad.

Hay de todo

Como muchos tienen educación occidental, su visión es más internacional que sus padres. Forman clubes, compiten entre ellos y también se ayudan. Pero como dice el refrán chino, "las buenas noticias no pasan de la puerta; las malas viajan miles de kilómetros".

Los fuerdai trabajadores quedan eclipsados por los niños mimados que acaban en las noticias por razones negativas.

Intervienen las autoridades

El comportamiento de los fuerdai ha llamado la atención de los creadores de opinión y de las autoridades chinas. Según un informe elaborado en junio pasado por Beijing Youth Daily, el diario oficial de la Liga de Jóvenes Comunistas, el presidente Xi Jiping le exigió a los fuerdai autodisciplina y un comportamiento correcto, para que den una imagen más positiva.

Los medios oficiales también se han unido a la campaña. "La segunda generación de niños ricos chinos está acompañada de connotaciones negativas: son vistos como mimados, arrogantes y tercos", lamentó en un comentario el Departamento de Trabajo del Frente Unido, la agencia del Partido Comunista que maneja las relaciones con la élite no comunista de China.

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