Sostres propone la "solución" Gordó, un dechado de virtudes y honradez

12 min

Enric Juliana descubre que la plataforma de Mas y Junqueras tiene un programa, que tal programa consta de 53.061 palabras y que sólo hay tres menciones al término "república". Margallo no tiene enmienda

Pablo Planas
Martes, 3.11.2015 08:56
ABC:Rajoy busca más apoyos para doblar el pulso al desafío secesionista

El Mundo: Mas burla la ley del Parlament para lograr el apoyo de la CUP

El País: Nuevo paso a la secesión ante los titubeos de partidos y Gobierno

La Razón: Mas suplica apoyo a Junqueras y abre una caza de brujas en Convergència

Ara: Front anti-Forcadell

El Punt Avui: Maniobres de bloqueig

El Periódico: Cisma en el Parlament por el pleno de la ruptura

La Vanguardia: Disputa en el Parlament por el pleno exprés de Forcadell

Cinco Días: Rally de dividendos

El Economista: Hacienda pagará "en días" a Cataluña el dinero que reclama

Expansión: Bankia: más dividendo

Noticia bomba. Enric Juliana se ha repasado de la cruz al punto el programa electoral de Junts pel Sí y sólo ha encontrado tres veces la palabra república. Es decir, que hay programa y por si fiuera poco resulta que no es independentista. ¿Será posible? Eso dice el analista de La Vanguardia: "Hay aleación moderada en el programa de Junts pel Sí porque el presidente de la Generalitat en funciones y el partido principal de la coalición jamás han roto con la monarquía española, ni tienen intención de hacerlo. En 53.601 palabras sólo tres menciones, secundarias y medio escondidas, a la república. En la resolución parlamentaria, la república es la clave simbólica de un nervioso texto de 332 palabras. La segunda muesca se refiere a la desobediencia, tema estelar para la Candidatura d'Unitat Popular. Sin desobediencia, no hay ruptura. No se pueden hacer tortillas sin romper huevos, aunque la cocina catalana de Ferran Adrià deconstruye todo lo que se le ponga por delante. Deconstruye y crea nubes. En el programa de Junts pel Sí, la desobediencia está envuelta por una espesa niebla. Ni una palabra para desautorizar al Tribunal Constitucional".

Sigue el texto: "Se plantea una primera declaración de intenciones ­sin precisar el momento­, seguida de un gradual despliegue de estructuras de Estado para hacer efectiva la soberanía, manteniendo una agenda de diálogo con el Gobierno español. Dice el programa: "Esta fase se quiere abrir manteniendo siempre una actitud expectante respecto a la alternativa de un referéndum vinculante sobre la independencia"".

Y: "Tercera muesca. El programa de la coalición más votada el 27 de septiembre pone mucho énfasis en la seguridad jurídica. Ahí está el sello de Viver Pi-Suñer, magistrado del Tribunal Constitucional durante nueve años (1992-2001), que no quiso ocupar un lugar destacado en la candidatura. "La voluntad de aportar seguridad jurídica es un elemento fuerte del proceso para evitar que en ningún momento se produzca un vacío legal o de poder", dice el programa.En la resolución de los bachilleres Rull-Baños, la seguridad jurídica queda disuelta por el ácido nítrico. El elemento fuerte se convierte en débil. Piedra de toque."

Si es que lo raro es que los votantes de Ciudadanos y del PP no apoyaran a esa lista moderada, reposada, tranquila y tan a la catalana donde la independencia es un recurso retórico, un sustantivo mascado, una chorradica de cara a la galería, como para timarse con Lluís Llach y seducir a la gauche del Ampurdán.

Más allá del mismo periódico, Pilar Rahola suaviza sus palabras en Rac1 sobre la consistencia plastosa y maloliente de la carne de político pero mantiene el fondo. Una mierda, oigan. Escribe la indignada de Cadaqués: "Con el "todos a una" de los partidos estatales (salvo honrosas excepciones), el uso político de la justicia, el ataque por tierra, mar y aire de los media españoles y las amenazas en la atmósfera, ¿podemos continuar haciendo el burro? Estamos dando una imagen infantil e ilusa mientras los mayores juegan a enviarnos a galeras. En un córner tenemos a la CUP con sus listas negras y sus chantajes; en el otro, Junts pel Sí, que están más por el sí que juntos, y cuyas gargantas profundas se hartan de hablar mal unos de otros; en un extremo, dos líderes, Mas y Junqueras, que últimamente no sabemos a qué dedican el tiempo libre, y en el medio campo, una ciudadanía desconcertada que ve como llega la marabunta y los niños están peleándose en el patio. Basta ya. Hagan sus deberes, arreglen sus entuertos, lleguen a consensos, elaboren estrategias inteligentes y dejen de marear la perdiz catalana, que la veda se ha levantado y al otro lado han salido de caza. Y si no son capaces de hacer bien las cosas, plieguen velas porque es mejor virar que embarrancarse. Podemos permitirnos la épica de intentarlo y podemos aspirar a la gloria de conseguirlo, pero nunca deberíamos permitirnos hacer el ridículo. Así que, por favor, reaccionen".

Eso mismo, si vamos a rolex déjense de setas. Y si no, se vira y aquí no ha pasado nada. Un calentón, una bronca marital, como las que tenía Jordi Pujol Ferrusola con su ex Mercé Gironés. Todo en el clan de los Pujol remite a las más profundas simas de la mezquindad. La nota manuscrita del patriarca diciendo que toda la pasta andorrana era suya resultó una añagaza para engañar a su nuera. Así lo cuenta Manel Pérez en La Vanguardia.

Como es sabido, Carme Forcadell, la presidenta de la cámara, hace lo que le da la gana y le sale del papo, en la tradición cívica, pacífica, festiva y democrática del soberanismo. Así que ha convocado (o mejor, provocado) la junta de portavoces en contra de las propias reglas del parlamento, cosa que la prensa de Barcelona tiende a justificar o ensalzar y la de Madrid pone como ejemplo de la calidad autoritaria del proceso. Visto. El hombre del día, de ayer, es García Margallo, exponente de esa España en la que los jubiletas le decían a los paletas cómo hacer la argamasa. Ahí, a pie de obra. Cuando se construyó el país del tocho y el tocomocho hipotecario. Margallo, que como no tiene trabajo en lo suyo de Exteriores, se dedica a revolver en casa.

En El País, Miguel González lo entrevista a cuenta de que ha escrito un libro, otro más, el gran ministro canciller. Dice que tiene una reforma de la Constitución en el cajón. No para Margallo. Ahí va un extracto del testimonio depuesto por el hombre que si ve una sublevación va y la sofoca:

"Aprovechando las casi 1.000 horas de vuelo (más de 800.000 kilómetros, unas 20 vueltas al mundo) que ha hecho como ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo ha dirigido 46 cartas a políticos, diplomáticos y expertos en las que pasa revista a los temas más candentes de la política exterior española; y algunos de la interior, como el reto soberanista catalán. Las misivas y sus respuestas —de Felipe González, José María Aznar o José Luis Rodríguez Zapatero, entre muchos otros— las ha compilado en Todos los cielos conducen a España. Cartas desde un avión (Planeta). El libro desvela algunos secretos, como que su departamento ha encargado una propuesta de reforma constitucional que, de momento, duerme en un cajón.

Pregunta. Se nota que este es el libro de un ministro.

Respuesta. ¿En qué?

P. En que tiene 800 páginas y hoy ningún editor permite tal largueza a sus autores…

R. Lo tomaré como un halago…

P. ¿Están todos los que son?

R. Me hubiese gustado contar, por ejemplo, con Miquel Roca. No ha sido posible. Pero creo que todos los que están tienen peso y motivo para estar. A lo mejor como jugador no soy muy bueno, pero como seleccionador creo haberlo hecho bien.

P ¿Nadie ha rehusado participar en ese intercambio epistolar?

R. Todos los que se lo he pedido han respondido.

P. No le ha escrito ninguna carta a Montoro…

R. Es que la fiscalidad no es un elemento para exportar…

P. Es decir, que no consideró oportuno escribirle, porque a lo mejor no le contestaba…

R. Me hubiera contestado, seguro. Mi relación con Montoro es mucho mejor de lo que a la prensa le gustaría. Los dos somos viejos rockeros y tenemos sentido del humor. Simplemente, no me parecía que en este libro tuviese cabida.

P. ¿Y a su amigo Oriol Junqueras?

R. Lo podía haber hecho, pero lo de Oriol Junqueras surgió cuando el libro ya estaba en marcha… Aunque sea ministro, más páginas habría sido abusar del editor. Por cierto, todo lo que dije en aquel debate sobre la situación en que quedaría una eventual Cataluña independiente respecto a la ONU lo ha dicho Ban Ki-moon. No se me ocurre quién más cualificado puede hacerlo".

En el mismo diario de Prisa, Xavier Vidal Folch le arra un solemne sopapo a Mas, alías El Astucias y el presidente clandestino, que es como se titula la pieza: "Aunque se proclama transparente, tiene afición a las adjudicaciones clandestinas mediante “procedimiento negociado sin publicidad”. Ejemplo, el muy sospechoso convocado el 5 de agosto para contratar una consultoría por cuatro años para el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información: ¡80 millones!"

Continúa: "También goza con las reuniones secretas. Como la que celebró a espaldas de su partido el 26 de octubre con la CUP mendigando dos votos para su investidura. O con las “varias” mantenidas en secreto y en pisos francos con su padrino Jordi Pujol, este último año: con el mismo que según Mas apenas nada tiene que ver con CDC ni con “la política catalana” desde “hace más de diez años” (lo dijo el 9 de febrero ante la comisión parlamentaria sobre corrupción, tras negarse a comparecer... cuatro veces). El último encuentro clandestino con Pujol fue glorioso. Se celebró el 21 de octubre en el piso/zulo de un exconsejero de Banca Catalana. Se acabó a los pocos minutos cuando la Guardia Civil entró en la sede convergente para buscar tresporcientos. ¿Explicaba Mas a Pujol alguna filtración? ¿Requería consejas? Mosqueado, espetó luego el president al Parlament: “¿Es algún delito?” (reunirse con el patriarca). “¿Acaso a alguien le interesa?”. A todos. ¿Acaso no interesaría una reunión secreta de Mariano Rajoy con Luis Bárcenas en un piso de Ignacio González?"

Otra noticia bomba para acabar. Germà Gordó es un moderado, el hombre que necesita Cataluña, la encarnación de los más altos valores de la democracia, la honradez, los escrúpulos y la transparencia, un dechado de virtudes. Eso dice Salvador Sostres en el ABC: "El sector que pretende recuperar los valores que llevaron al partido a la centralidad política catalana está representado por el actual consejero de Justicia, Germà Gordó, un soberanista pragmático, dentro de la tradición del humanismo cristiano. Gordó piensa que cualquier solución para Cataluña y para España tiene que venir de un gran pacto, y que cualquier futuro para Convergència pasa por integrar a liberales, socialdemócratas y socialcristianos en una política de centro amplio. Gordó entiende que sin centralidad no hay manera de alcanzar el poder, ni se puede por lo tanto hacer ninguna clase de política. Rechaza el inmovilismo de Rajoy en la misma medida que la cerrazón del no diálogo de los independentistas irreflexivos, que claramente contrastan con su pragmatismo, más basado en la inteligencia política que en la pirotecnia patriotera".

Un par de párrafos más adelante Sostres aclara los manejos y méritos del prohombre en el partido: "Gordó, a quien Mas nombró gerente de Convergència en 2005, hizo una importante limpieza en el partido, cuyas finanzas hasta aquel momento estuvieron controladas por Jordi Pujol Ferrusola, cosechándose una serie incalculable de peligrosos enemigos dentro de su propio partido, entre ellos la familia del expresidente. Llama la atención que desde que se ha sabido que Germà Gordó se postulaba como sucesor, se han multiplicado los intentos por ensuciar –incluso judicialmente– su nombre. Gordó, por su formación y carácter, es incompatible con la tolerancia a ningún tipo de corrupción, por su pragmatismo querrá sacar a Convergència del rincón donde se encuentra ahora y, por su humanismo cristiano, el pacto lo buscará con el Estado y no con un partido asambleario de la extrema izquierda, y será un pacto basado en las necesidades de Cataluña pero también en los grandes valores y conceptos con que han conseguido ser prósperas las grandes naciones – incluida España– de la Historia".

¡Viva Gordó, el Barça y la buena mesa!

3 de noviembre, santoral: Silvia, Ermengol, Gaudioso de Tarazona, Guenael de Landevenec, Huberto, Ida de Fieschingen y Juanicio de Antidio.