De colonizadores de Cataluña a rusos en los países bálticos

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Domingo, 17.04.2016 00:00

Ha bajado definitivamente el telón de la unidad del pueblo catalán, se ha acabado la representación teatral de aquella Cataluña hecha por y para Pujol, con comunistas, sindicatos, y socialistas en los papeles de reparto. Ha muerto encima del escenario la memoria de Paco Candel, y la cursilería esa de 'los otros catalanes'. Se han quitado --¡por fin!-- las caretas y termina la comedia esa de la normalización lingüística.

Se han quitado --¡por fin!-- las caretas y termina la comedia esa de la normalización lingüística

La próxima pantalla ya será la de las minorías rusas en algunos países bálticos, y que a pesar de estar en Europa no tienen derechos políticos: se les denomina los 'no-ciudadanos'. Así que, cuando quieran, ya pueden volver a tomar la Meridiana en procesión. Lo único que ruego modestamente es que nadie se lleve, Dios mediante, a engaño. Se acabó lo que se daba. Adiós al consenso sobre la lengua catalana, adiós, adiós con la manita.

Los sesudos firmantes del manifiesto han colocado en la diana a quienes llegaron a Cataluña con una mano delante y otra detrás. Ni una palabra de aquella burguesía que se avergonzaba de hablar catalán, que renunció a él, y que siguió hablando en cristiano, algunos hasta el presente, sin decir ni una sola palabra.

No es ninguna novedad. Aquí "hay una distribución genética en la población catalana que estadísticamente es diferente a la de la población subsahariana, por ejemplo", o "el cociente intelectual de los negros de Estados Unidos es inferior al de los blancos", porque "quien quiere españolizar Cataluña" tiene interés "en que la inmigración venga hacia aquí, es una fórmula muy eficaz". Palabra de Herribert Barrera, presidente del Parlamento de Cataluña y de ERC. Medalla de Oro de la Generalitat y de la ciudad de Barcelona. Que en paz descanse.

Los sesudos firmantes del manifiesto han colocado en la diana a quienes llegaron a Cataluña con una mano delante y otra detrás

Jordi Pujol tenía perfectamente identificado al enemigo: "En España hay quien se frota las manos, 'dentro de dos generaciones todo eso de la lengua y la autonomía se habrá acabado' porque, y lo dicen muy claramente, 'la inmigración se os va a comer'". Los colonos invadieron Cataluña, como ya denunció el liberal Trias Fargas, por orden de Franco, o para trabajar al servicio de Hitler, como explicó el presidente Irla en un memorándum a Naciones Unidas. Debían ser expulsados si no llevaban el correspondiente contrato de trabajo, como reclamaba el no menos liberal Néstor Luján, desde las páginas del aliadófilo 'Destino' y que Franco les echaba tras recluirlos como ha caído en la cuenta algún gacetillero resabiado. No explica, sin embargo, que el dictador hacía lo mismo que la Generalitat gobernada por Esquerra. Primero empezó con el retorno voluntario y después con la deportación forzosa, aunque claro, en la primera estación española iniciaban el camino de vuelta.

La Unión Europea no se ha inventado nada nuevo con los refugiados sirios. Los firmantes del manifiesto tampoco.

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¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero.
Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. En fútbol voy con el Liverpool, me gusta Schubert, odio los restaurantes, mi ídolo fue Cassius Clay y leo libros de historia en lugar de ver a Josep Cuní y a Pilar Rahola.