Las cifras de la ANC

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Viernes, 8.04.2016 00:00

El independentismo se muere. Aunque su caída será conflictiva. Hoy algunos personajes del Parlament tratan de desconectar Cataluña del sistema artificialmente. Mientras la madre de todas las organizaciones catalanistas, la ANC, se va desconectando sola de la sociedad que decía representar. Tras de sí deja a unos cuantos bien colocados. Cómo no, Carme Forcadell en primer lugar, como presidenta del Parlament. ¿Y el resto de la tropa...? Uf, ¿realmente importan los otros? Ahora están bien desanimados, o peor aún, peleándose tras darse cuenta de la gran tomadura de pelo de su organización.

Prostituyendo a Winston Churchill, "nunca tan pocos creyeron hacer tanto por tan pocos". Porque, desde el nacimiento de la ANC, sus cifras han sido siempre un lugar de pocos

Prostituyendo a Winston Churchill, "nunca tan pocos creyeron hacer tanto por tan pocos". Porque, desde el nacimiento de la ANC, sus cifras han sido siempre un lugar de pocos. Hablaban de miles, de cientos de miles, pero sus cifras son las que son. Según una pequeña investigación, no exenta de complicación y poca transparencia, pasaron de los 10.000 asociados en 2012, a los 19.000 en 2013, 38.000 en 2014 y 40.000 en la actualidad. Lejos de los 170.000 socios del F.C. Barcelona, los más de 800.000 del RACC o los más de 1.300.000 del Club Super 3.

Además, sus cifras tampoco son muy creíbles. Considerando los ingresos por asociado, la cuota en 2013 era un 22% inferior que en 2015. Es decir, ¿la ANC incrementó en dos años un 20% más de media los ingresos por asociado?. Aunque puestos a dudar de cifras, hay datos peores. En septiembre de 2015 anunciaban a bombo y platillo que las ventas "sólo de camisetas para la Diada" significaban 2,7 millones de euros. Estos días, en sus cuentas de 2015, han quedado reducidos sus ingresos por todo merchandising a 1,2 millones. Es decir, en apenas unos meses queda confirmada su mentira o, peor aún, han desaparecido 1,5 millones de la caja. Obviamente este es un tema interno más para sus socios.

Apostamos que mintieron. Por cierto, nada nuevo en la ANC. Solo hay que pasar por las hemerotecas para ver qué decía la actual presidenta del Parlament sobre su presencia en listas. La antigua concejal Forcadell es, en buena parte, responsable del actual desatino de la ANC. Mientras las ratas saltan del barco grande a Ítaca, ella salta del barco de la ANC cuando va a la deriva. Su salida hacia adelante para evitar responsabilidades ha dejado al resto ante los leones. No solo las fieras de Hacienda o Protección de Datos, sino ante una opinión pública que, si fuera seria, pediría cabezas de forma inmediata. Porque, claro, la ANC se jacta de pedir "desconexión y desobediencia" pero corren como locos a pagar sus multas al Estado español. Saben que, si no es así, serán abandonados, como otros han abandonado a sus asociados. Aquí, más que barcos a Ítaca, comienzan a faltar salvavidas para tanto personaje extraño.

Mientras las ratas saltan del barco grande a Ítaca, Forcadell salta del barco de la ANC cuando va a la deriva. Aquí, más que barcos a Ítaca, comienzan a faltar salvavidas para tanto personaje extraño

Al final, las cifras de la ANC se basaron siempre en una mentira tras otra. Una propaganda propia de sistemas --digamos-- anteriores a la democracia. Unos métodos coactivos impropios de una sociedad decente. Aunque quizás lo peor no sea eso. Sino, como hemos repetido en multitud de ocasiones, la gente honrada. Sí, personas con buena fe --que los hay-- engañados por esa panda de truhanes. Mientras unos lloran en silencio su oportunidad perdida, otros ya se han colocado en el sistema. Y la independencia, no se engañen, no tenía como fin un nuevo país. Tenía como fin que algunos que no habían logrado una buena posición en la vida mediante las urnas, el esfuerzo o el trabajo lo hicieran mediante los gritos en la calle.

Curiosa paradoja final. Los que siempre alardeaban de buenas cifras se hunden precisamente por sus malas cifras. Al final, ni eran tantos, ni son tantos. La propaganda es válida siempre que tenga un efecto inmediato. Cuando sólo es propaganda, el propio silencio la hace diluirse. La ANC se desconecta sola de la vida social y transversal. Eso sí, no olvidemos, aún algunos de los nacidos a su vera harán mucho daño. En Cataluña, el tiempo del dolor aún no ha acabado.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric
Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.
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