¿Miente Ada Colau en su CV?

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Viernes, 1.07.2016 00:00

Hablamos hace unos meses sobre el curriculum de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona. En aquel momento sorprendió la afirmación que hacía en su propia web, donde decía: "Me quedé a 30 créditos de la licenciatura. En casa no había dinero y pronto tuve que buscarme la vida". Ciertamente no le di más importancia. Con alguna duda sobre su veracidad, tampoco investigué mucho el tema. ¿Qué es mi simple duda ante políticos profesionales?

Repasando su expediente universitario había algo que no cuadraba

Pero, al cabo de un tiempo, repasando su expediente universitario había algo que no cuadraba. Todo empezó hace un par de meses a raíz de una bronca entre el académico Félix de Azúa y la alcaldesa. En esos días eldiario.es, dirigido por el personaje Ignacio Escolar, más conocido por lo que calla que por lo que dice, publicaba un artículo contundente: "El expediente académico de Ada Colau que contesta al 'no tiene estudios' de Félix de Azúa". En uno de sus destacados indicaban: "Colau no terminó la carrera por motivos económicos, según explica ella misma en su página web, a pesar de que contaba con una mayoría de sobresalientes y notables en sus calificaciones".

Como las dudas siempre se deben solucionar, imprimí su expediente académico. Y comencé a estructurarlo por años. Reconozco que soy de la vieja guardia. Esos donde las carreras eran años, no créditos. Con la dificultad de entender el sistema de créditos constaté que, efectivamente, Ada Colau había aprobado, con buena nota en muchos casos, un total de 270 créditos. 144 del primer ciclo, 117 del segundo y 9 reconocidos en su tercer año. Se supone que de algún otro estudio. En todos estos, incluidos los 39 créditos de su estancia en el curso 1995-96 en Italia.

Pero su período universitario es más largo. En total, 7 años. El primero superando 63 créditos, el segundo 37,5, el tercero 57, el cuarto --en Italia-- 39, el quinto 55,50, el sexto apenas 12, y un séptimo, 5 años mas tarde, aprobando escasos 6 créditos. Los seis primeros cursos durante los años 90, y el último en el curso 2004-2005. Curiosamente un año antes ya participaba "como periodista" en debates con personajes bien reconocidos de la sociedad catalana como Manuel Castells, Agustí Fancelli, Salvador Giner, Joan Tàpia y Margarita Rivière, moderado por Josep Cuní.

¿Dónde lleva toda esta reflexión? Si leemos las condiciones para la obtención de becas en la universidad --ahora más restringidos--, podemos constatar que hay unos criterios básicos. Para obtener beca matrícula: "Quedar matriculados del número que establece la convocatoria", "haber aprobado al menos el 90% de los créditos matriculados el curso anterior". Para otras cuantías: "Haber superado el 100% de los créditos matriculados y obtener una nota media de 6,50 puntos". Según la lectura rápida del expediente, donde ojo al detalle: "asignaturas superadas", parece claro que la señora Ada Colau cumplía ambos requisitos, ¿o no?.

Colau no miente en sus notas, pero sí en el fondo de su explicación. La alcaldesa pudo acabar los estudios, como mucha gente, pero por el motivo que fuera no quiso

Como hemos dicho, en segundo curso solo "supera" créditos en un umbral inferior a las becas. Lo mismo sucede en su cuarto año de estancia en Milán. Ya no hablemos de su último año en los 90 donde apenas realiza 12 créditos en un sólo año. Cifra insuficiente para dotar su carrera de una beca según los criterios válidos para todo el mundo. Quizás seguramente ese es más motivo para dejar la carrera que una supuesta dificultad económica. Quien corrió en los 90 por algún Erasmus de Europa sabe que era un gran gasto participar en uno, por lo que en muchas ocasiones había de hacer un esfuerzo.

Al final, lo que consta en el currículum de Colau es lo bonito que liga su Erasmus con su vida a pesar de no acabar los estudios por supuestos temas económicos. Dato totalmente incierto ya que el sistema dotaba a los alumnos de becas. Otra es que la señora Colau prefiriera no estudiar. Una actitud totalmente legítima, pero sorprende como escala de sus valores imputarlo a un fallo del sistema con los "desfavorecidos". Colau no miente en sus notas, pero sí en el fondo de su explicación. La alcaldesa pudo acabar los estudios, como mucha gente, pero por el motivo que fuera no quiso. Quiso recuperar el tema años más tarde, pero incluso su única "asignatura superada" con un aprobado constataba ya la pérdida de ritmo.

El certificado habla de asignaturas superadas pero no de asignaturas cursadas. Un matiz importante para entender el baile de créditos anual. Quizás sería transparente que la alcadesa, o la propia universidad, certificaran cuáles son las asignaturas no superadas por Colau en este período de siete años. Seguramente quedaría más claro que las mentiras tienen las patas muy cortas en una sociedad tan informada e informatizada como la nuestra. Ya sabemos que Colau es especialista en buscar los sentimientos más profundos. Tirar de la veta inmoral de los desfavorecidos por problemas económicos para justificar su renuncia personal a acabar los estudios. Llevar al límite de la poca vergüenza su pasado. Todo por no asumir su renuncia a los estudios porque simplemente no le dio la real gana. Pero, claro, eso para un personaje arriero como Ada Colau no es consecuente con su vida fantasiosa de aventuras. Y, cuando alguien vive en un pasado de aventuras y mentiras, es complejo conocer cómo será su presente. Peor aún, qué futuro nos deparará.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric
Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.