El misterio de CDC

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Miércoles, 29.06.2016 00:00

Hacer una columna sobre la demolición de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) es sencillo. Simplemente basta con coger los datos de los votos obtenidos en las 12 elecciones generales desde la llegada de la nueva democracia. Desde su máximo en 1993 con Jordi Pujol al frente y sus más de 1.116.000 votos ha caído, en 2016, a los 481.000 de Francesc Homs.

El personaje de Artur Mas, denominado el astuto por sus fieles --ahora, por cierto, encausado-- ha reducido en pocos años a menos de la mitad sus votantes

Dato demoledor: un año después de los JJOO de Barcelona, en 1993, casi tres veces más catalanes votaban al partido del president. En aquellas elecciones ciertamente era CiU, no CDC como ahora. Recuerden que una de las grandes obras del ingeniero Artur Mas fue fulminar hasta la desaparición la U del nombre de la coalición. El personaje, denominado el astuto por sus fieles --ahora, por cierto, encausado-- ha reducido en pocos años a menos de la mitad sus votantes.

Pero este dato no es sólo un dato particular del área de Barcelona como alguno podría intuir. El territorio catalán entero ha sufrido la debacle de CDC. Solo en cinco capitales de comarca --Cerdanya, Osona, Ripollès, Pla d'Urgell y Pallars Jussà-- han ganado. Alguno por un escaso margen de decenas de votos. Por su parte, en cinco capitales de comarca --Vallès Occidental, Maresme, Baix Llobregat, Tarragonès y Baix Penedès-- han sido incluso la sexta fuerza más votada. No la quinta, o la cuarta, ¡la sexta!

En estas columnas siempre hemos escrito que el voto independentista es basculante. Cuando no vota a CIU --ahora CDC-- vota a ERC y viceversa. Esa tendencia se había mantenido hasta curiosamente el año 2011. Recuerden, la época en la que Artur Mas descubrió Ítaca. Así aún en aquellas elecciones la suma de ambos superaba los 1.270.000 votos. Pero lejos de los momentos de más apoteosis, en 2004, con cerca de 1.500.000 millones o los habituales 1.350.000 de los años 90.

Pero ahora, cuando algunos todavía venden la moto de la independencia --no hay otra manera de explicarlo--, el resultado de la suma de las dos fuerzas independentistas cae también en consonancia. En estas elecciones, la suma es la octava de 12 elecciones. Excepto en 2008 --año del inicio de la crisis--, todo el resto, elecciones con menos votos en los lejanos años 70 y 80. Entre ambos partidos hoy suman apenas 1.111.000 votos. Un número grande, pero sólo un 21% del censo. No de la población, reitero del censo.

CDC ha logrado el número más bajo de votos en toda la historia de elecciones generales en Cataluña desde 1979

Resumiendo algunos números para reflexionar. Números que siempre van bien en un reunión informal. Frases sencillas que quizás sea bueno repetir a quien hable del éxito del procés de forma indocumentada. Vamos, a cualquier contertulio pagado de TV3, y los medios afines a sueldo del Gobierno. Por ejemplo, esa diputada de ERC --era tan patética que olvidé su nombre-- que comentó la noche electoral que el PP era un "partido residual". Recordemos, CDC sexta significa PP y C's por delante. Delante, detrás, Barrio Sésamo.

Pues recordemos los datos. CDC ha logrado el número más bajo de votos en toda la historia de elecciones generales en Cataluña desde 1979. La suma de los dos partidos independentistas ha logrado sólo el 21% de los votos del censo, el quinto peor resultado en número de votos desde 1979. CDC sólo ha logrado ganar en cinco capitales de comarca de Cataluña, mientras que en otras cinco ha quedado sexto. Y, finalmente, como añadido, CDC no ha logrado ganar en ninguna ciudad de más de 45.000 habitantes (Vic, con 42.000, es su máximo logro). Pese a ello, tienen un presidente, el control de la administración y los medios de comunicación pagados con dinero de todos.

Ciertamente Cataluña, CDC y el independentismo no es Matrix, es algo aún más desconocido. Todo es un gran misterio. Un misterio donde uno no entiende cómo nadie en ese partido es capaz de leer los números para picar sobre la mesa. Simplemente decir: "Artur, fuera de aquí, eres un cero a la izquierda y has hundido un partido y una forma de ser de muchos catalanes". Aunque será difícil mientras sigan colocados cobrando dinero público. Pues no es misterio, ni moralidad que simplemente deben favores y prefieren callar. Seguramente, esa es la cuestión en CDC. Cobardes acomplejados, vividores del pasado, incapaces de ver la realidad presente.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric
Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.