Arantxa Sánchez Vicario regresa a Barcelona

Arantxa Sánchez Vicario derrama unas lágrimas al presentar el libro en que explicaba su tormentosa relación familiar.
Domingo, 7.08.2016 16:33

Arantxa Sánchez Vicario parece que ha llegado a Barcelona. Y en esta ocasión, no será sólo de vacaciones sino para quedarse. La extenista y su polémico marido, el empresario José Santacana, se trasladaron a vivir a Miami despues de la ofensiva mediática y jurídica contra sus padres y sus hermanos, Emilio, Javier y Marisa, por disputas en torno a la herencia. El enfrentamiento tuvo momentos álgidos, como cuando la laureada tenista llegó a pedir el deshaucio de sus padres por estar en un piso de su propiedad.

Según Wikipedia, la tenista española mejor de todos los tiempos y una de las grandes de la historia del tenis mundial ha ganado a lo largo de su carrera en trofeos 16.942.640 dólares americanos, sin contar patrocinios y demás ingresos.

Fuentes bien informadas de su reducido entorno en Barcelona contrastan que han vuelto para quedarse, que lo de Miami fue una huida de la presión del momento, y que ya lo tenían previsto desde la muerte del padre. Sin embargo, todo se volvió a complicar en el funeral.

Todos los familiares y el entorno social, deportivo y económico de Barcelona se volcaron con la familia. Arantxa y su marido fueron apartados y por eso huyeron a Miami, ademas de por evitar pagar el impuesto como no residentes, al estilo del hijo de Tita Cervera con Andorra. La aventura de Miami y su ático de lujo en Paraíso Bay puede llegar a su fin y todo se confirmara al inicio del curso. Su hija Arantxa, ya con 7 años, estará en los inicios de la enseñanza primaria. Las mismas fuentes comentan que su trabajo como entrenadora estrella de la academia de tenis de Miami puede ser compatible con su vida en Barcelona.

Por otra parte, Emilio, su hermano mayor, está asentado y triunfando en Florida, a unos 200 kilómetros al oeste de Miami en la ciudad de Naples, regentando una réplica de su famoso club-academia Open en el Prat de Llobregat (Barcelona), con su amigo y colega Sergio Casal. Otras fuentes del mundo olímpico aseguran que tarde o temprano deberán reconducir la situación familiar y que este nuevo movimiento de Arantxa a su ciudad natal puede ser un buen síntoma.