Alerta por 15 casos de cáncer en el centro de emergencias policiales de Barcelona

Mossos, urbanos y bomberos de la Sala Conjunta de Mando creen que los equipos de radiotransmisión son los causantes

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Sede de la Sala Conjunta de Mando de Barcelona.
Nuria Vázquez
Martes, 9.08.2016 20:12

Quince personas que trabajan o han trabajado en el centro de emergencias policiales conocido como Sala Conjunta de Mando (SCC por sus siglas en catalán) de Barcelona tienen cáncer. En diez años --el edificio se inauguró en 2006 y pretendía ser un lugar provisional--, se han detectado cuatro casos en la Guardia Urbana de Barcelona, otros cuatro en Mossos d’Esquadra y siete en Bomberos.

Los tres cuerpos comparten dependencias junto con el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) en la calle Lleida de la capital catalana y trabajan en una planta baja y un subterráneo en condiciones que consideran perjudiciales para su salud. Creen que los equipos de radiotransmisión son los causantes de la enfermedad y han solicitado --y conseguido-- una inspección de Trabajo para volver a comprobar las medidas de los campos electromagnéticos.

Expuestos a radiofrecuencia

“No hay ventilación, se detecta una mala calidad del aire y los trabajadores estamos expuestos a emisiones de radiofrecuencia permanentemente”, explica a Crónica Global Pere Martínez, uno de los bomberos que forma parte de la plantilla de la SCC y el portavoz de la Plataforma sindical CGE (Centro de Gestión de Emergencias).

Hasta diez sindicatos de los diferentes cuerpos se han unido a la plataforma creada específicamente para alertar de esta situación: CCOO-GUB, CCOO-SPEIS, UGT-GUB, UGT-SPEIS, SAPOL, SAP-MOSSOS, CAT-MOSSOS, USPAC, SPC y SME. Esperan los resultados de la inspección, como también esperan que el Departamento de Interior les entregue la lista de toda la gente que ha pasado por la sala en estos diez años para poder verificar si hay algún caso más que no conozcan.

Informe anterior

Los grupos sindicales sostienen que el cáncer es una consecuencia del centro de trabajo porque, según Martínez, “la radiofrecuencia es un tema novedoso, no está muy desarrollado. Además, sería demasiada mala suerte que escojas una  muestra de trabajadores donde aparezcan tantos casos de esta enfermedad”.

La Agencia de Salud Pública ya realizó un informe en 2012 en el que consideró la detección de la enfermedad como una incidencia dentro de los casos esperados de cáncer en un grupo de la población. Según el portavoz de CGE, en este informe “obviaron a tres personas que han tenido cáncer tras trabajar allí. No las han tenido en cuenta en las estadísticas”.

El portavoz de los cuerpos de emergencia de Barcelona critica que Interior “ni siquiera sabía que cuatro agentes de los Mossos d’Esquadra de la SCC tenían cáncer”. Miran hacia otro lado, dice, y todo lo demoran. Como el cambio de edificio, que debía hacerse hace seis o siete años al barrio de La Sagrera. “No priorizan la salud de sus trabajadores. Y estamos hablando de un cáncer, no de un simple resfriado”.
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