Pros y contras de unas inevitables terceras elecciones

10 min

Todos los líderes coinciden en que hay que evitar la repetición de las generales, señal casi inequívoca de que habrá comicios. El mundo paralelo de TV3 y los Juegos

Pablo Planas
Lunes, 8.08.2016 08:55
ABC: Mireia muestra el camino

El Mundo: El PSOE cree que abstenerse es dar la oposición a Iglesias

El País: Los líderes del PSOE no abrirán el debate sobre la investidura

La Razón: TV3 borra a España de los Juegos y celebra la "medalla catalana" de Mireia

Ara: Catalunya gasta més en el finançament del TC que en ambaixades

El Periódico: Rajoy presiona a Rivera

El Punt Avui: Rull: "La desinversió a Catalunya, o és volguda o és incompetència"

La Vanguardia: La renovación del TC no alterará su línea jurídica

Nihil novum sub sole abrasador, pero nulla dies sine linea sobre la investidura, la telenovela veraniega para solaz de demiurgos monclovitas, estudiosos de la condición política y cosólogos de la naturaleza humana. Estamos donde estábamos dicen todos, pues nadie se apea de su burro. Rajoy se muestra a ratos optimista, a ratos no, pero la melancolía no está entre sus defectos. Rivera duda como un adolescente en su primera cita: la camisa, ¿por fuera o por dentro? Y Sánchez está desaparecido en combate. Este año se cancela el reportaje del becario sobre las vacaciones de los políticos.

Las enormes emociones olímpicas son la imagen de portada de la mayoría de los medios, pero manda el clima. España es una conversación de ascensor sobre las calendas de la investidura y las posibilidades de unos terceros comicios. El tiempo, en este caso político, es una de las grandes aficiones nacionales. El español, incluido el catalán diferencial, es un ser sometido a los rigores del medio ambiente y en cuya genética está el labrador jorobado sobre el terruño o el pescador preso de la marejada. De ahí que se la pase en grande con la información del tiempo y las evoluciones del anticiclón. Eso y la política.

Todo conspira a favor de unas terceras elecciones y la prueba de cargo más clara es que todos reniegan de esa hipótesis. Anabel Díez en El País suscribe la última hora socialista y pintan bastos para la abstención. Escribe Díez: "El debate interno en el PSOE para replantearse el no a Mariano Rajoy en un eventual pleno de investidura no será promovido por los dirigentes territoriales socialistas a menos que sea liderado por su secretario general. Pedro Sánchez, sin embargo, se mantiene en el rechazo a cualquier cambio de orientación y se reafirma en la oposición a Rajoy aprobada en el comité federal. En manos de los responsables autonómicos estaría convocar otro comité federal para abordar la posición del PSOE y salir del bloqueo, pero este movimiento no se producirá, según las fuentes consultadas".

Cuando no es no, por mucho que cueste encajarlo, hasta los periódicos dicen lo mismo, magnífico y extraño suceso, entre la lluvia de San Lorenzo y una aurora boreal en el desierto. En El Mundo, Luis Ángel Sanz y Álvaro Carvajal firman un texto que deja poco lugar a las dudas: "La dirección del PSOE se está escorando cada vez más hacia el no definitivo a Mariano Rajoy. Dirigentes próximos a Pedro Sánchez son partidarios de considerar la abstención en el caso de que Rajoy gane más apoyos (al menos el sí de Ciudadanos). Sin embargo, cada vez más miembros del núcleo duro del secretario general rechazan de forma tajante facilitar un Gobierno de Rajoy. Y argumentan que "si el PSOE se abstiene, hará jefe de la oposición a Pablo Iglesias". El calendario judicial del PP que arrancará después de agosto es otro argumento de los que defienden el no. Pedro Sánchez guarda silencio".

Además, dan la relación de los disidentes del no: "A favor de la abstención están dirigentes históricos como Felipe González, Alfonso Guerra, José Bono o, sin haberlo dicho en público, José Luis Rodríguez Zapatero, que la pasada semana pidió abrir un debate interno sobre ello. También son partidarios de la abstención la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y la mayoría de los presidentes autonómicos. Aunque sólo lo admitió públicamente el jefe del Ejecutivo extremeño, Guillermo Fernández Vara. También serían partidarios de barajar la abstención dirigentes muy próximos a Sánchez como el portavoz en el Senado, Óscar López, su asesor económico, Jordi Sevilla, o José Enrique Serrano, explican varias fuentes. Sin embargo, en Ferraz cada vez son más los dirigentes muy cercanos al líder que defienden el no hasta el final".

Todo esto favorece la división de opiniones. Por ejemplo, Santiago González, en el mismo diario de Cuartango, sostiene: "El portavoz socialista, Antonio Hernando, cortó por lo sano el debate que proponía Zapatero para virar hacia la abstención, poner fin al bloqueo y propiciar la investidura de Rajoy. 'Al PSOE nadie lo va a quebrar'. En eso tiene razón: hay tareas que no se pueden externalizar, ellos se bastan y se sobran para quebrar el partido que más tiempo ha gobernado la democracia española".

El remate del artículo es la tremebunda perspectiva de una repetición electoral: "Al fondo tenemos la amenaza de las terceras elecciones, una desgracia de cuyos efectos económicos tardaríamos años en recuperarnos. De materializarse el Gobierno de progreso, la crisis se hará decadencia y tendremos para décadas. Rivera debería pensar que pactar los Presupuestos y el techo de gasto con un señor al que se niega como gobernante es empezar la casa por el tejado y que su voto afirmativo sería un factor definitivo para propiciar la abstención homeopática del PSOE que tanto dice desear, y por tanto para el desbloqueo. Se lo decía el divino marqués a sus paisanos en La filosofía en el tocador: 'Franceses, un esfuerzo más si queréis ser republicanos'".

A Salvador Sostres, en cambio, unas terceras elecciones le parecen una gran oportunidad y así lo anota en el ABC: "Si Rivera y Sánchez continúan ensimismados en su fatua vanidad de gallos sin corral, las terceras elecciones podrían ser el aseo estructural que necesita España. Sánchez pretende todavía alcanzar la Presidencia con el apoyo de Podemos y la abstención de Ciudadanos, y por eso Rajoy no quiere presentarse a la investidura sin los apoyos necesarios: es un ejercicio de responsabilidad intentar evitar por todos los medios que España caiga en las garras de un gobierno tan nefasto. Hasta Rubalcaba se refiere a tan grotesco conglomerado como el «Sanchezstein»".

De ahí que: "En este contexto diabólico de perversión e inmadurez, perder un año es un precio asumible si barremos para siempre a los populistas de izquierda y derecha --Podemos y Ciudadanos-- y volvemos al bipartidismo con un PSOE --eso sí-- reducido al tamaño político y moral de su líder. El PP tiene que perderle el miedo a las terceras elecciones, porque ha hecho y está haciendo todo lo que puede por evitarlas: ganar las dos anteriores, y las segundas por más margen; estar dispuesto a pactar los 125 puntos del pacto que suscribieron Sánchez y Rivera para la investidura fallida del primero tras las elecciones del 20 de diciembre; y hasta ofrecer un gobierno de coalición a los dos partidos claramente perdedores. (...) Al presidente Rajoy no sólo no tienen que avergonzarle unas terceras elecciones, sino que está en condiciones de poder decir con orgullo que gracias a él y a su partido, España no ha caído en el oprobio de tener un gobierno populista, como ha sucedido en algunas de las naciones más importantes del mundo".

Ya sabe don Mariano lo que tiene que hacer.

En el frente del proceso y en el Ara, Roger Tugas se basa en un informe de José Ángel de la Fuente para concluir que Cataluña paga más por mantener el Tribunal Constitucional que sus "embajadas": "Així, encara que la immensa majoria d’organismes estiguin a Madrid i, per tant, els seus empleats també hi resideixin i després facin les compres en establiments de la capital espanyola, De la Fuente considera que els beneficis són equitatius per a tots els ciutadans de l’Estat i, per tant, el seu cost s’ha de repartir de manera igualitària. Per exemple, pel que fa a l’apartat sobre alta direcció de l’Estat i del govern central, amb un cost total de 487 milions, el seu finançament es divideix equitativament entre tots els habitants de totes les comunitats, a raó de 10,37 euros cadascun. En conjunt, a Catalunya això va significar una despesa de 78,2 milions d’euros el 2013".

Más: "I què inclou aquest capítol? Entre altres qüestions, el Tribunal Constitucional (TC), al qual Catalunya contribueix a finançar amb 3,4 milions d’euros, una xifra superior a la pressupostada en els comptes vigents de la Generalitat -els del 2015- per a delegacions, oficines i missions a l’exterior, les famoses ambaixades a les quals el PP o C’s culpen de la falta de recursos del Govern, per bé que tenen un topall de despesa de 3,1 milions. I, de fet, en l’exercici a què fan referència les últimes balances de l’Estat, el pressupost designat era de només 1,1 milions. Igualment, el pressupost total del Consell de Garanties Estatutàries és de 3,3 milions, també menys que els recursos que els catalans destinen a pagar el TC. A més, Catalunya va contribuir amb 2,2 milions a finançar la Casa del Rei, amb 5,5 milions la Presidència del govern espanyol, amb 4,6 milions el Consell General del Poder Judicial o amb 32,3 milions el Congrés i el Senat -no gaire menys, de fet, que el pressupost total del Parlament, de 53,2 milions".

No parece nada extraordinario ni desorbitado el coste del TC, toda vez que los pleitos de, con o contra la Generalidad ocupan la mayor parte del tiempo de los magistrados y sus subordinados.

TV3 estrena realidad virtual. España no existe en Río. Es la portada de La Razón y "trending topic" en las redes. Los analistas audiovisuales se malician que se trata de una estrategia para remontar en audiencia, habida cuenta de los últimos batacazos, pero la eliminación de los deportistas españoles no catalanes es un cante, aunque más vale no recurrir al CAC. En la jerga de los medios públicos, a eso le llaman "información de proximidad". "Territorio" es la consigna y "desconexión" de la realidad, el concepto. El Mundo editorializa muy suavemente al respecto.

Falleció el filósofo Gustavo Bueno a los 91 años de edad.

8 de agosto, santoral: Emiliano, Eusebio, Farniano y Domingo de Guzmán.
Comentar